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Más Deco


Mucho pan. Aparece por todas partes, se comenta, modifica, acompaña con un vasito de cola mono (¡¡¡que me fascina!!!) y resiste a la multitud anti fruta confitada que por años le ha tirado dardos. Y él, campante. Sin embargo y a modo complementario, nuevamente me veo preguntándome por galletas realmente navideñas, corríjanme por favor, pero creo que responden a los últimos años, recién saliendo de las industriales que por poner mostacillas blancas, rojas y verdes, las bautizaban como navideñas, cuando lo vital es el sello híper especiado de clavo, canela, jengibre; un sonoro crujir al morder y si se quiere, glasé azucarado como toque dulce. Si, entiendo que no nos pertenece como tradición, pero es hora que tengamos esas delicias propias de los países con nieve en estas fechas, por el simple efecto de variedad e inclusión, digo yo.

Este año me ha ido bien en la pesquisa. La pastelería Manjares (manjares.cl) tiene unas ricas, duritas, lindas y de marcada miel que cumplen con el antojo, hay en formato grande y chico, perfectas para regalar y chanchear en los amorosos tacos que saludan. Otras más gorditas y sin decorado hay en Piroschka (Pueblito del Inglés L. 25), también con el especiado navideño reconocidas como galletas de jengibre que son las que me gustan a mí, hay otras versiones también en cajas. Exquisitas las Spekulatius alemanas de Villa Baviera que venden en el mismo y vintage recinto (L. 117) en Anette, con forma de casa, sin brillo aparente pero con el sabor calcado de este tipo de galletas. Para mi sorpresa y justo cuando despotricaba por un año más sin novedades, el Jumbo trajo una serie de la marca Lambertz, también alemanas, con chocolate, glaseado, duras, blandas, tipo quequito, algo de anís, pimienta más los mencionados. ¡Al fin !. @raqueltelias