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Diseño chileno

Trasplantados

En Chile hay buen diseño y lo sabemos. Pero tantas veces queda trunco, iluminado y visible esporádicamente por destellos aislados; un premio aquí, una feria internacional allá, ¿y luego qué? La cara invisible del trabajo, posicionarlo, distribuirlo, venderlo es lo que propone República Austral, una oficina-galería en Lausana que desde octubre del año pasado apuesta por poner las piezas del fin del mundo en el Viejo Continente.


Una flecha negra que apunta hacia la esquina inferior izquierda de una tarjeta de visita blanca, prístina, es la imagen de República Austral. Un gesto visual tan simple, pero potente, que grafica que algo está sucediendo aquí abajo, donde se acaba el mundo. La dupla de Claudio Riquelme y Regula Brand –arquitecto él, cientista política dedicada a las comunicaciones ella– unió fuerzas para explotar el filón que puede suponer este diseño desconocido y curioso para Europa. “La idea nació en los últimos años que hemos estado dando vueltas por los salones de Milán, Londres, París, etc. Vimos que los diseñadores de esta región y de Chile en especial tienen un gran potencial, pero no había nadie que se especializara en este diseño, que realmente lo moviera y distribuyera, no lo encontramos, explica Regula. “Nos encargamos de tomarlo porque vimos que una de las falencias importante que tienen los diseñadores de esta parte del mundo es justamente la promoción, distribución de sus productos, sabiendo que encontramos una muy buena imagen en Sudamérica en cuanto a su calidad de diseño, manufactura, materiales; hay un gran potencial”, añade Claudio.

“El diseño chileno se conoce muy poco, por lo mismo, y contradictoriamente, hemos tenido una muy buena recepción. La prensa ha dicho ojo, esto hay que mirarlo, porque se están haciendo cosas muy bien y no lo sabíamos”, dice Claudio.
“El diseño chileno se conoce muy poco, por lo mismo, y contradictoriamente, hemos tenido una muy buena recepción. La prensa ha dicho ojo, esto hay que mirarlo, porque se están haciendo cosas muy bien y no lo sabíamos”, dice Claudio.

Lo definen como diseño austral, ¿hay un concepto en común entre lo que hacen Chile, Argentina y Uruguay?
R.: Yo creo que parte por lo que buscamos. Primero, estos diseños están 100% hechos en su país, eso es para nosotros un criterio fundamental. Buscamos objetos que tengan un mismo historial y también es fundamental –y ahí quedan muchos fuera de la selección– la calidad, ahí no podemos transar.
C.: La primera colección que tenemos mucha gente la ve y cree que es de un solo diseñador, y yo creo que no es casualidad. Eso quiere decir que hay un ADN específico en la elección que se ha hecho de los objetos, y es algo muy único para el cliente de allá. Se imaginan que puede ser algo nórdico, no están tan seguros, se confunden con materiales como el cobre o el bronce, y en ese sentido creemos que justamente hemos apuntado a lo que tiene un potencial que hay que explotar y administrar. Hemos tenido muy buen feed back en Suiza.

“Materiales como la lenga, que no se conoce, llaman la atención, tenemos muestras expuestas. La gente ha visto cobre en diseño de Tom Dixon, claro, pero nunca una silla completamente fabricada con este material, y eso es nuevo”, dice Regula.

¿Qué le encuentran de escandinavo?
C.: Una imagen de pureza del diseño en su globalidad, la calidez, y también una suerte de armonía en cuanto al diseño, entonces hay veces que puede ser el hilo rojo que lleva a las personas a pensar que es escandinavo.

¿Cómo lo describirías?
C.: Diseño de autor, que se realiza actualmente en series muy pequeñas y que tiene una característica intrínseca del contexto, del territorio, de lo local, de la artesana, la manufactura. Buscamos una imagen intrínseca de acá, a través de materiales nobles, como el cobre, la madera o la arcilla, como decía Regula; que se hiciera parte justamente de la imagen de esta parte austral del continente y sobre todo que mostrara esa manufactura.

CUESTIÓN DE FEELING
Pedir los objetos, gestionar el tema de la exportación, la llegada, cumplir con los plazos, que lleguen en buenas condiciones, garantías para el cliente, aseguradoras, etc. No es menor gestionar el diseño, “por eso tiene que haber feeling”, dicen. Regula y Claudio, matrimonio, él chileno-suizo; ella suiza, dedican las tardes, fines de semana y recursos propios a esto. Trabajan lento pero seguro dicen, prefieren calidad antes que cantidad, y una relación directa y cercana tanto con los clientes como con los diseñadores. “No es una plataforma que toma los productos, los distribuye y ya”, explica Regula. Su oficina-galería es un espacio permanente para que los objetos del diseño austral permanezcan y no solo pasen volando por una feria europea un par de días, cuentan. Se inserta en la parte francófona de Lausana, en el pequeño barrio de Marterey. Como describe ella, es una zona en pleno auge, con marcas independientes, muchos talleres de costura, arquitectura, restaurantes, muy cerca de la ciudad vieja, una ubicación que hace que la gente que viene se sienta acogida, dicen, “por una cuestión de contexto de barrio”.

¿Distribuyen, promocionan a través de otras galerías, cómo funciona? R.: Hemos tenido buen feedback en Suiza, de la prensa, otras galerías y oficinas de diseño. Por el momento lo que hacemos son colaboraciones con otro tipo de galerías, que hacen una suerte de inauguración y tú invitas a toda tu red de conocidos para que lo conozcan (…) Hay otras personas interesadas en tener estos objetos en sus tiendas de diseño y ahora justamente que volvemos a Suiza nos toca trabajarlo.

¿La idea es abrirse a otros países de Europa?C.: Partimos ahora en Suiza, pero sí, la idea es abrirse a otros países. Hay dos grandes metas para el 2017: comenzar a hacer la parte suiza-alemana y trabajar en ferias y exposiciones, siempre en Suiza, que nos van a abrir puertas.

Y con la cantidad de diseño que hay en Italia, Alemania, etc., ¿cuáles son los puntos fuertes que tiene el diseño chileno o austral para competir?R.: Yo creo que muchos de los puntos que Claudio dijo, ese historial que tiene el diseño de acá, los materiales, la artesanía, la calidad. Creemos que la clientela suiza y europea está dispuesta a experimentar con un nuevo diseño, no necesariamente tiene que ser Vitra o lo que sea para confiar en algo bueno, pero te dan una sola oportunidad. Por eso tenemos una colección medianamente pequeña, pero bien seleccionada; preferimos calidad ante de cantidad, no tenemos el afán de tener 50 diseñadores para el próximo año sin podernos dedicar el tiempo que se requiere.

Hablan de incorporar piezas de Argentina y Uruguay, ¿en qué está eso?C.: Hemos girado ya, visto algunos diseñadores en algunas ferias; por el momento queremos primero establecer más la marca y trabajar la colección actual. No tenemos fecha, pero sí o sí van a estar incluidos luego.