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Sangre mid century

El carácter sesentero, propio de las casas originales del barrio Jardín del Este en Vitacura y un guiño a la arquitectura modernista de las casas californianas, fue lo que enganchó a los dueños de esta casa. Realzar los gestos y materiales de época y aunar con gracia elementos atesorados con la vida, le dieron toda la onda al lugar.


Francisca es otorrinolaringóloga y Cristóbal es abogado. Vivieron dos años en California, por estudios de investigación de ella en la Universidad de Stanford: “En ese tiempo nos tocó mucho ver casas estilo Mid Century, que se identifica con el modernismo arquitectónico de los años 50 en Estados Unidos y, cuando entramos a esta casa por primera vez, me recordó un poco esa sensación espacial”, dice la dueña.

Si bien, la vivienda corresponde a una construcción de fines de los 60 de un arquitecto chileno de la época, tiene ciertos guiños en su diseño que hacen alusión al estilo californiano. Lo más característico son los techos inclinados, donde el borde superior de las paredes y la línea diagonal de estos forma un triángulo cubierto de vidrio transparente, con intención de inundar de luz natural los ambientes.

Entre los materiales originales de época que los dueños dejaron intactos y quisieron destacar de la construcción están las baldosas de la entrada, terrazas perimetrales que dan a los dormitorios y el mueble en obra de la chimenea, que son de la fábrica Irmir, la misma que hizo los mosaicos de la línea 1 del Metro de Santiago. Esta empresa se transformó en uno de los principales promotores del uso de mosaico de vidrio y cerámicos de las obras de infraestructura, espacio público y viviendas de esos años y hoy son testimonio de un período histórico, que le dan identidad a la casa.

La decoración es una buena mezcla de elementos, que reflejan la combinación de intereses de los dueños de casa. A Francisca le gustan más los espacios despejados y los objetos de diseño, como el florero de la mesa de comedor de Alvar Aalto, que compró en Estados Unidos. La mesa de centro que mandó a hacer a Caliza Mármol, el candelabro de BoConcept o la banca de Popular Design. “La presencia de artesanía y arte en general proviene de Cristóbal. Él viene de una familia de artistas y por eso siente una afinidad especial con este tipo de objetos. La máscara sobre la mesa del living es de la ceramista Pollo Portales, las tres iglesias sobre el buffet del comedor, al igual que los retablos del living, son un trabajo muy fino de artesanos, que trajimos de Lima. El único mueble antiguo que Francisca adora de la casa, es el estante chino. “Era de la abuela de Cristóbal y desde que pololeábamos no dejé de contemplarlo nunca. Ahora lo recibimos como herencia y di vuelta el living para ponerlo en un lugar que pudiera apreciarse mejor”, dice Francisca.

Vivir en este barrio para los dueños fue una opción, además del hallazgo propio de la casa, por la facilidad que implica moverse para ellos en la ciudad. Francisca es otorrinolaringóloga de la Clínica Alemana y de los tres niños, los dos mayores van al Colegio Saint George’s. “Mi aspiración es que en un par de años puedan irse en bicicleta. Además, tengo todo a la mano, cafés, almacén, panadería, ferretería, jugueterías… se hace muy cómoda la vida urbana”, asegura.

 

Ideas que inspiran. Desde la primera vez que la vieron esta casa recordó a sus dueño las mid century que habían visto en California. Todo se trató de realzar ese sensación.