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El vidrio tamizado por la estructura de pilares de raulí permite una transparencia panorámica de la casa que acorta las distancias de los máximos recorridos y manipula la percepción del tiempo en los desplazamientos.

Reinterpretación

Una vivienda multifamiliar. Varios hermanos con familias propias dentro de un campo en Yerbas Buenas, de eso se trata este proyecto construido por Masaa Arquitectos.


Full Diseño N°18, 30 de junio 2017

Albergar a más de una familia esporádicamente era el desafío que debía cumplir este proyecto en Linares. “Luego vino un requerimiento formal que era trabajar en torno a la tipología de la casa chilena”, cuenta el arquitecto Augusto Domínguez.
Este tipo de vivienda se define por una serie de elementos constructivos y arquitectónicos como son los corredores, patios, zócalos, zaguanes y dobles recorridos, entre otros aspectos que corresponden a soluciones térmicas y domésticas que explican su forma y su emplazamiento. Para recrear esto la casa se articuló en dos ejes, “uno pragmático, dado por la tipología, y otro sensorial, que busca integrar la geografía y potenciar las experiencias que entrega una casa chilena. Este último eje se trabaja principalmente mediante la definición de los materiales”, señala Domínguez.
La primera operación definió una planta cuadrada en torno a un patio cerrado artificialmente por tres de sus lados y marcado geográficamente por la cordillera de los Andes. “La baldosa en el suelo convierte este patio en un oasis por su cualidad de ser una superficie que no levanta polvo en verano y no es barro en invierno. Esta dureza se complementa con una franja inundable que genera un espejo de agua que replica el horizonte cordillerano desde el interior y sirve como estabilizador térmico en los meses de extremo calor. Los cerramientos de los tres lados artificiales están conformados por galerías vidriadas que están gran parte del día a contraluz, esto genera la reflexión del entorno y, por tanto, la inclusión del huerto en el patio ampliando el horizonte orgánico y geográfico. Esta condición reflectante del patio en cuatro planos sirve además para contener la intimidad doméstica al ocultar el interior de la casa”, explica el arquitecto.
Desde el interior la percepción cambia; el vidrio tamizado por la estructura de pilares de raulí permite una transparencia panorámica de la casa que acorta las distancias de los recorridos y manipula la percepción del tiempo en los desplazamientos. “La conexión interna de los dormitorios mantiene la intimidad de la vivienda y propicia un funcionamiento térmico independiente. Este factor es relevante considerando la polaridad climática de la zona, con una oscilación en la sensación térmica de más de 30 °C entre invierno y verano”, cuenta Domínguez.
Otro factor importante para aportar luminosidad a la construcción fue la geometría de los techos, que se distorsiona para subrayar la presencia de la cordillera y, a través de un régimen de lucarnas de revestimiento metálico, se introduce más luz en los dormitorios.
Como un todo se puede sintetizar que el resultado de la construcción está en perfecta armonía con el entorno. masaa.cl

Masaa Aquitectos, Yerbas Buenas, Arquitectura, Decoración, casa chilena