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Práctico: Al mal tiempo buena cara

¡No hay que llorarle al invierno! Lea con atención, pues aquí le entregamos un instructivo que le hará querer esta época del año. El paso a paso de la eficiencia térmica dentro de la casa.


Eficiencia energética 

¿Qué materiales para una excelente aislación?

1. Comenzando por lo legal

Desde el año 2000 que en Chile existe una Reglamentación Térmica que establece una serie de obligaciones que deben cumplir las viviendas -en cuanto a su resistencia térmica, como los muros perimetrales o el piso- de acuerdo a la zona donde se ubiquen. Como obligación legal las empresas proveedoras de materiales, las constructoras e inmobiliarias se han encargado de certificar una serie de soluciones para entregar una eficiencia térmica adecuada para las casas construidas posteriores al año 2000 y 2007, así lo explica Jaime Arriagada, arquitecto y docente de Ingeniería en Construcción de la Universidad Central de Chile. “En Santiago nos encontramos con varias zonas térmicas que dependerán básicamente de la altitud -metros sobre el nivel del mar- en la que se encuentra la vivienda. Si esta es más antigua que la reglamentación, la forma adecuada de mejora térmica debería partir por aislar el complejo de techumbre, que es por donde se pierde mayormente el calor; por otra parte, los muros perimetrales también son un buen elemento a aislar, donde el propietario puede revestirlos interior o exteriormente”.

2. Materiales

Arriagada explica que existen una serie de soluciones de aislación, como poliestireno expandido, lana mineral y lana de vidrio, que tienen distintos costos. Sin embargo, una consideración relevante es cumplir con el denominado factor ‘R100’ indicado para la zona en la que se emplaza la vivienda. “Este es un factor que viene indicado en el producto o material a comprar y es conocido por los proveedores y funcionarios de las tiendas. El ‘R100’ asegura el cumplimiento de la reglamentación térmica descrita en el paso 1 -muy importante- de acuerdo a la inversión disponible del propietario”. 

3. Ojo con las zonas húmedas de la casa

¡Baño y cocina con lupa! Como las partes más húmedas de la edificación, deben sellarse correctamente para no afectar la aislación. “Para esto se utiliza generalmente polietileno y a estas capas se les denomina ‘barrera de humedad’ y ‘barrera de vapor’, pues permiten que no acceda humedad o vapor a la aislación de la casa, pues las soluciones existentes y accesibles al público general son altamente sensibles a la humedad”.

4. Atención con el último piso

El caso más complejo en aislación térmica es el de los departamentos del último piso de un edificio. “Esto porque la Reglamentación Térmica aplicaría sobre la losa del edificio asimilándola a complejo de techumbre. Como este elemento es el que más pérdidas energéticas tiene -debido a que el calor tiende a subir-, se deben tomar de forma muy seria las exigencias legales asociadas a la aislación mencionadas anteriormente. Por otra parte, la losa, si no está bien construida, tiende a generar filtraciones de agua que afectarán a los departamentos del último piso. Es por esto que se impermeabilizan en base a materiales bituminosos como la membrana asfáltica, que asegura la estanqueidad de agua desde la terraza exterior al interior”.

Soluciones cotidianas

¿cómo mantener el calor?

1. Lo básico

Gustavo Boetsch, gerente general de Kaltemp, explica que antes de comprar un calefactor deben existir labores primordiales como la instalación de huinchas de aislación para evitar la entrada del aire -como los sellos adhesivos para puertas y ventanas de 3M-, o reducir las horas de ventilación. “En general las personas se preocupan mucho de cómo generar el calor más barato, pero hay mayor margen de ahorro en la aislación que en el sistema que genera la temperatura”. 

2. Desechar el mito que la calefacción central es muy cara

Lo que es cierto, es que los sistemas de calefacción central no se utilizan bien. “Con un buen sistema para independizar los espacios, se pueden ajustar los metros cuadrados a calefaccionar dependiendo del espacio que usemos. Podemos instalar válvulas termostáticas a cada radiador para ajustar la temperatura que efectivamente necesito y la hora deseada. El radiador además le solicita al sistema de calefacción solo la energía necesaria para el momento de uso de manera gradual, y así los radiadores no se calientan más de lo debido. En primer momento estas inversiones pueden parecer innecesarias o caras, pero se recuperan rápidamente”.

3. Las buenas nuevas de Kaltemp

Boetsch recomienda usar sus calefactores eléctricos Biosmart que calefaccionan entre 30 y 60 m² con un costo por hora de $137. Cuentan con un purificador de aire, no contaminan el aire, no emiten olor y tienen una vida útil de 20 mil horas estimadas. “Eso quiere decir que si los ocupamos durante 8 horas al día y durante los 5 meses del invierno, debieran durar cerca de 17 años”.