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Más Deco

Muy personal

Por: Pablo Andulce Producción Magdalena Pinto

Mary Ann Steane

Arquitecta, académica e investigadora, tiene una relación cercana con Chile y sus colegas acá. Escribiendo un libro sobre la importancia de la luz natural en la arquitectura, se convirtió en una voz autorizada sobre un arquitecto que hizo de esa idea su sello.

Mary Ann <small>Steane</small>

Arquitecta, académica e investigadora,

1. ¿Qué te condujo a los temas ambientales? Al comienzo de mi carrera como profesora, tuve un colega que me apoyó mucho. Él me convenció de que podía completar un máster en Diseño Ambiental en mis 30. Siempre me interesaron los aspectos experienciales de la arquitectura, ese punto fue el comienzo de tener conciencia con horizontes ecológicos.

2. ¿Podríamos decir que tu investigación en arquitectura vernácula te puso en la senda de las estrategias de iluminación natural? En parte. La iluminación natural no es algo que uno pueda hacer caber en teorías de lo correcto. Solo se puede hacer bien o menos bien, pero hacerlo bien involucra una rica y precisa imaginación, enraizada en el tacto o la generosidad y, sobre todo, una capacidad de ver el significado de la situaciones humanas. Mi investigación en arquitectura vernácula ciertamente me ayudó a asir el cómo la iluminación puede orquestar escenarios humanos.

3. ¿Tienes las sensación de las culturas antiguas construían mejor que nosotros? Frecuentemente.

4. Cuéntanos sobre “La arquitectura de la luz”. Cómo los arquitectos han hablado de y trabajo con luz natural desde que la electricidad se ha convertido en una fuente alternativa en edificios es el tema del libro. Examinando una serie de proyectos del siglo XX, el libro argumenta no solo que la luz natural sigue siendo una fuente fundamental de orientación en la arquitectura, sino que la luz del día impone una disciplina creativa en el diseño.

5. ¿Qué te trajo a Chile? Primero el seminario sobre Alberto Cruz, pero también mis conversaciones con colegas-buenos amigos en las escuelas de Arquitectura y Diseño de la PUCV y PUC, acerca de la enseñanza y posibles futuras colaboraciones.

6. ¿Cómo te sentiste en tu charla? Fueron muy cálidos con sus comentarios, especialmente en los emails posteriores. Una de las preguntas que me hicieron en el seminario tenía relación con un punto central que estaba tratando de destacar acerca de la capacidad de Cruz de capturar en palabras la esencia de su pensamiento sobre la luz a través de la metáfora.

7. ¿Qué sentiste al interior del Monasterio de los Benedictinos? Bienvenida. Había estado ahí dos veces antes. Esta vez fue maravilloso estar con tantos amigos y colegas, y tener la breve oportunidad de experimentar la belleza del jardín bajo el fuerte sol.

8. ¿Qué te gusta destacar de Cruz? Entre los arquitectos con los que hablé mientras escribía mi libro, él tenía las cosas más resonantes para decir acerca de la luz y su significancia en el viaje de negociación y descubrimiento que es la arquitectura.

9. ¿Te llevaron a ver más arquitectura? Me emocionó quedarme de nuevo en la Cubícula del poeta de la Ciudad Abierta por cuatro noches. Tuve la oportunidad de visitar nuevamente algunos de los proyectos ahí, que había dibujado y fotografiado antes, pude revisar un proyecto en marcha, el Pórtico de los Huéspedes, que había comenzado en mi vista anterior.

10. ¿Comiste algo chileno? Un plato típico hecho con choclo, no estoy segura de su nombre, pero era delicioso.

11. Arquitectos que te habría gustado conocer. Muchos. Entre los hombres Giuseppe Terragni. Entre las mujeres, Lina Bo Bardi.

Mary Ann presentó una ponencia dentro del seminario “Alberto Cruz, proyecto, obra y ronda”, organizado por Fundación Alberto Cruz Covarrubias y la escuela de arquitectura y diseño de la PUCV.