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Mujeres al frente

Gráfica punzante, que grita, que late. La voz de las mujeres escrita y dibujada para convertirse en una herramienta que sueña con un mundo distinto, aquel que esté formado por personas más felices y honestas. El afiche es el lienzo que concentra la lucha y propaga la conciencia.


La razón de ser del afiche es trasmitir una idea y convocar para actuar. Así toma un rol en las marchas sociales donde siempre lleva un mensaje potente que crea conciencia y abre corazones. El afiche y la gráfica feminista se plantan hoy desde aquí y se comunican por una diversidad de plataformas bajo un carácter viral que educa y crea conciencia en un nuevo empezar, tal como lo hizo la campaña ‘Ni una menos’. “La escena actual mezcla varias gráficas que circulan por la calle y redes sociales. Ya no hay una gráfica oficial como antes, ahora de la mano de las redes circulan muchas cosas al mismo tiempo”, cuenta Isabel Molina, investigadora en ilustración y edición.

El afiche muta su carácter de pancarta en papel y se digitaliza convirtiéndose en un medio de comunicación masivo. “La gráfica popular es resistencia y educación, de ahí viene el afiche feminista, y en esos conceptos radica su importancia. En frases sencillas pero potentes te va mostrando, con imágenes que ilustran los conceptos, cuáles son las falencias del sistema y cómo podemos entender la realidad desde otra perspectiva”, dice Katherine Supnem, historietista e ilustradora chilena, coordinadora de la colectiva Tetastristes Cómics y del encuentro feminista Comiqueras.

Es así como se crea un vínculo instantáneo y profundo con el transeúnte y el público que se siente identificado con el tema, además de crear conciencia y educar a quienes sean parte o meros espectadores de las marchas feministas. “No es solo un adorno, sino también una forma de hacer política desde las artes gráficas, que siempre han acompañado las luchas sociales, como la xilografía y la serigrafía. Además son soportes que transgreden los espacios comunes, porque son pegados en paredes no autorizadas por colectivos de mujeres organizadas para difundir esta manera de ver la realidad”, suma Katherine Supnem.

El fenómeno que vemos hoy es la gráfica hecha por cada mujer, una expresión individual donde cada una hace su propia proclama. En el caso de  la gráfica creada por Katherine Supnem, representa figuras disidentes y a mujeres con cuerpos no normados por los estereotipos sociales: “Gordas, morenas, bajas, pobres, racializadas, travestis, lesbianas, no binarias, entre otras. Siempre con la finalidad de proponer cuerpos invisibles a los medios de comunicación o que siempre se relegan a interpretaciones negativas, como lo feo o lo repulsivo, siendo que no lo son”, explica.

Hoy además existen nuevos soportes de lucha donde el feminismo entra pasionalmente como es el cómic y el fanzine, “que se convierte en una herramienta fuerte de esta generación y es una autopublicación de bajos recursos que hace el artista”, suma Isabel Molina.

Melina Rapimán –ilustradora, guionista, editora de Tribuna Femenina Cómics y ahora de PAN, revista queer de historietas que saldrá en septiembre, con temática de género no binario– siempre ha querido ser un espejo para que muchas mujeres se sientan representadas en sus historias y se animen a hacer algún cambio en sus vidas, sobre todo si han sido violentadas o están sufriendo de algún abuso. “Cuando una se encuentra en esas situaciones, por lo general no lo puede ver, porque está ciega en la depresión o la oscuridad. Como editora de Tribuna Femenina Cómics quise crear una plataforma para que las mujeres tuviesen una voz gráfica y pudiesen manifestarse en este otro mundo que estaba saturado de voces masculinas, y generar otros contenidos, otras temáticas que no fuesen superheroicas”, plantea.

El feminismo aún requiere mucha educación e información. “Los afiches con imágenes y frases sirven como dispositivos que a veces nos llevan a cuestionarnos, reflexionar y autocriticarnos. Es necesario preguntarnos todo lo que se ha naturalizado por años, llegar a nuestras propias conclusiones e ideas”, dice la artista plástica e historietista colombo-ecuatoriana Powerpaola.

Para revisar hay mucho, entre los nombres inspiradores del tema que recomiendan las expertas están La Brigada, de propaganda feminista, y las chicas de SeryGrafía; también Rita Segato, Sara Ahmed, Julie Doucet, Christina Rosenvinge, Vivian Gornick, Patti Smith, Luciana Peker, Charo López, Malena Pichot, Ana Carolina, Jazmín Varela, La Delmas, el Fanzine de Riot Girrrl y Girl Gems.