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Las 15 especies que debes conocer

Vegetación endémica chilena. Proyectar un jardín que siempre esté en su máxima expresión es un reto para cualquier experto, pero siempre nos podemos ayudar reconociendo esas especies que crecen solas porque son endémicas, por lo que no necesitarán de cuidados extras ni de más horas de luz ni de agua. Aquí una guía con esas flores, arbustos y árboles lugareños que le darán vida y estructura a tu jardín dependiendo de dónde vives según tres expertos: Alejandra Varas, Isabel Vergara y Roberto Alegría.


Zona Norte: Roberto Alegría, profesor normalista con mención en Ciencias Naturales, vive en Copiapó desde 1970 y por más de 35 años ha fotografiado y estudiado las especies de flores del desierto florido. Ha escrito dos libros “La magia del desierto” y “Jardín de Atacama”, hace charlas y ha participado en diversos programas de televisión difundiendo ese fenómenos. Aquí su selección de flores:

Garra de león (Leontochirovallei): Esta es una de las especies ‘vedette’ cuando ocurre el fenómeno del desierto florido. Es muy codiciada por los botánicos y turistas, es exclusiva de la zona de Carrizal Bajo y del Parque Nacional Llanos de Challe, es decir endémica de Atacama. Esta planta es rastrera y termina en una inflorescencia de color rojizo, también en amarillo, anaranjada y otros matices. En la comuna de Huasco existe la experiencia de la plantación de bulbos de esta especie en jardines y ha concitado la admiración de muchos debido a que han reaccionado en forma positiva al trasplante, lo que es muy bueno por ser una especie protegida en peligro de extinción.

Pata de guanaco (Calandrinia): Esta especie aparece solo cuando llueve en la zona y cubre grandes extensiones de color fucsia, amarillo, blanco y rosado. Actualmente gracias al viento, las aves y la acción del hombre está acercándose a las poblaciones humanas. Como las ciudades se han expandido, es común ver la pata de guanaco en los jardines de las casas sobre todo en sectores costeros como Canto de Agua, entre otros. Esta especie se multiplica solo por semillas y hoy la población tiene una mayor conciencia ambiental y las protege.

Añañuca (Rhodophialas): Esta flor de bulbos y semillas se cultiva bien en jardines teniendo la precaución de regular el regadío para evitar que los bulbos se pudran. Las añañucas aparecen en Atacama solo cuando llueve en la zona en el periodo invernal y durante la primavera en los llanos y zona costera. En poco tiempo más va a comenzar a funcionar el Jardín Botánico Regional de Atacama en Vallenar, donde cultivarán y preservarán las especies endémicas y las que se encuentran en peligro de extinción para a su vez poder plantarlas en jardines. Las añañucas se encuentran en varios colores y matices: amarillas, rojas, anaranjadas, blancas, rosadas. desiertoflorido2010@hotmail.cl

Zona Centro: Alejandra Varas Bravo es paisajista, alumna de Paulina Riedemann, con quien aprendió sobre flora nativa, y trabajó muchos años con otra experta en el tema: Adriana Hoffmann. Junto a esta última trabajó en la restauración del cerro La Cruz ubicado en Zapallar. Para ella un jardín debe tener distintas especies que den estructura, y entre sus flores preferidas está la pata de guanaco, especie que sigue presente en esta zona y que ella ha utilizado en jardines de El Pangue. Aquí su selección de especies endémicas, la mayoría las puedes encontrar en el vivero Pumahuida, en Santiago.

Corcolén (Azara serrata): Es un arbusto grande y precioso que se da superbién en la zona central, está verde todo el año, no bota la hoja y su flor es amarilla. Es un arbusto que ayuda a estructurar el jardín y tiene distintas variedades. Esta especie se da principalmente en áreas de constantes precipitaciones y con periodos lo más cortos posibles de sequía; puede tolerar una nevazón ocasional.

Vautro (Baccharis cóncava): Este es un arbusto redondo de mediana altura de la familia de las Asteraceae que no puede faltar en un jardín. Existen varias variedades y este es el que más se utiliza porque lo reproducen los viveros por semilla. Esta especie se encuentra principalmente entre las regiones de Coquimbo y Biobío, especialmente en la costa, pero también hacia el interior e incluso la precordillera.

Escalonia (Escallonia rubra): Es un arbusto de hoja perenne que a diferencia de los anteriores tiene una flor bien interesante, más rojita y bastante bonita. Tiene múltiples tallos que nacen desde el suelo y en algunos casos son arqueados. Sus hojas son alternas, pequeñas, brillantes, con el borde finamente dentado. Florece profusamente durante todo el verano en las ramas de un año.

Cactus: Soy muy fanática de esta especie por la retención que le hacen a los terrenos. Me gustan mucho las puyas de la familia de las Bromeliacea y dentro de estas la Chilensis y la Berteroniana. La primera es grande (5 metros) y tiene una flor amarilla, pero hay que tener cuidado con los niños porque tiene una espina muy expuesta. La segunda es un poco más baja (3 metros) y tiene una flor más naranja.

Maravilla del campo (Flourensia thurifera): Esta me la enseñó la señora Paulina Riedeman y le tengo mucho cariño. Es un arbusto de la familia de las Asteraceae con una flor amarilla que crece hasta 1,5 metros en las laderas asoleadas de exposición norte y quebradas secas entre las regiones de Coquimbo y Biobío. Se la ubica de cordillera a mar, donde forma grandes comunidades.

Colleguay (Colliguaja odorifera): Este arbusto de la familia Euphorbiaceae fue descrito en 1810 por el abate Juan Ignacio Molina. Tiene una hoja dentada y una flor roja, es bastante resistente a la falta de agua, a las plagas y enfermedades. Lo puedes encontrar en muchos lugares ya que se acostumbra bien a terrenos pobres y puede tolerar una nevazón ocasional.
@ale_varasbravo T+56992343458

“Es importante saber que estas plantas no necesitan agua, pero si las regaloneas se dan aun mejor. Por ejemplo, la puya se da entre medio de las piedras, pero si le echas tierra florece mucho más. Ellas se la pueden solas, pero si les das mejores características, mucho mejor”, dice Alejamdra Varas

Zona Sur: Isabel Vergara vive en Puerto Varas y trabaja en BirdsChile como guía experta en flora, la empresa turística más sustentable de Chile según Fedetur. Anteriormente trabajó en el Parque Nacional Torres del Paine y siempre está estudiando y profundizando sus conocimientos sobre la historia natural de Chile, además de participar activamente en campañas locales de educación medioambiental. Para ella en el Bosque Templado Lluvioso son muy importantes los árboles que dan vida a este sistema, y varias especies de este clima se comparten con Nueva Zelandia, Australia y África. Sus elegidos son:

Notro, ciruelillo, notru, fosforito o treumún (Embothrium coccineum): Es un árbol de la familia de las Proteáceas (que compartimos con Nueva Zelandia, Australia y África) que es muy importante porque es un establecedor de bosque, es decir cuando uno quiere hacer un bosque o ayudar a que crezca bien, es importante que esté este árbol apoyando en un principio. En Magallanes es un arbusto por el viento.

El arrayán rojo, arrayán, palo colorado, temu (Luma apiculata): Árbol de tronco pelado de la familia de las Mirtáceas capaz de crecer en lugares inundados, con suelos mal drenados y poco profundos como la ribera de los ríos. Establecen bosque donde ningún otro árbol lo podría hacer. Otra de sus características es que son los reguladores de la temperatura del bosque.

Coigüe, coihue (Nothofagus dombeyi): Estos árboles de la familia Notofagáceas son los reyes del bosque, los que le dan la característica botánica a la Patagonia y que hace un año comenzaron a ser una familia en sí misma. Están desde Pucón al sur.

Murta, murtilla, uñi, murtillo (Ugni molinae): Este arbusto de la familia de las Mirtáceas fue nombrado por el Abate Molina en su registro botánico. Crece en terrenos despejados, en bordes de bosques desde Talca hasta el río Palena y también se puede encontrar en Juan Fernández. Tiene una flor blanca y florece entre noviembre y diciembre.

Estrellita (Asteranthera ovata): Esta enredadera de la familia de las Gesneriáveas crece en lugares húmedos y altos entre Valdivia y el estrecho de Magallanes. Es una de las tantas enredaderas que están dentro del bosque y tiene una flor como trompetita que se puede ver entre enero y febrero y, al igual que otras enredaderas, el encargado de polinizarla es el picaflor gigante.

Chilco, chilca, palo blanco (Fuchsia magellanica): Este arbusto lo tenemos en común con el Sudeste Asiático y su flor tiene grandes sépalos rojos que sobrepasan pequeños pétalos color violeta. Es una especie supercaracterística del Sur y su fruto, que se da ocasionalmente, es un regulador hormonal.
Destacar: “Es importante cubrir los suelos, que haya la humedad necesaria para que todas estas plantas crezcan”. @chicaisabel

“Ninguna de estas especies crece sola, por lo que lograrás una mejor expresión si las plantas en conjunto con muchas nativas, ojalá en un bosque o con materia orgánica en descomposición; esta última fomenta una biodiversidad que hace que estas plantas logren estar en su máxima expresión. Es importante cubrir los suelos, que haya la humedad necesaria para que todas estas
plantas crezcan”. dice Isabel Vergara.