*

Más Deco

Diseño, deco, oko, mohssen ghiassi, botella, plástico, productos, viaje, luna, astronautas, agua

De Colección Por Macarena Sánchez

Öko

Mohssen Ghiassi / 2006

¿Qué hace una botella de plástico como tú en una página como esta? Tiene méritos de sobra, la verdad. Hay que mirar hacia las estrellas para responder la pregunta...


Hace 50 años, el 20 de julio, los humanos llegábamos a la Luna en el Apolo 11… la vertiginosa carrera espacial se había iniciado y con ella la investigación científica de grosso calibre. Para beneficio de todos, a ambos lados de la cortina de hierro esta cara de la guerra fría traería consigo grandes avances en las décadas posteriores. El GPS, la cámara selfie y las cafeteras de precisión son algunos de los últimos ejemplos de los que gozamos gracias a la NASA.

El agua, entre los cientos de problemas a resolver en el espacio, fue uno primordial. Reciclarla, transformar sudor, orina y humedad en agua potable para los astronautas de la Estación Espacial Internacional llevó a la creación de filtros de avanzada que decantaron en el año 2000 en una nueva tecnología: la nanocerámica.  ¿Y qué tiene que ver con la botellita? Bueno, en 2006, gracias al Programa de Transferencia Tecnológica de la NASA –algo así como ‘bajar a la Tierra la tecnología que se usa en las estrellas’–, a un emprendedor dedicado a productos para viajes, Mohssen Ghiassi, se le ocurrió incorporarla en las botellas para transportar agua. Así nació Öko.

A diferencia de los filtros comunes de carbón, que tardan en purificar (como los de los jarros) y no ‘cuelan’ la mayoría de los contaminantes,  este posee poros menores a lo usual.  Su material gatilla un proceso de electroabsorción que atrae y atrapa bacterias, microorganismos y un cuanto hay flotando invisible en el agua de la cañería, del lago o del río.  Se aprieta la botella para beber y se activa el proceso.

El cuerpo de Öko está hecho de un mix blando de plásticos para alimentos (sin BPA ni PHT) que no filtra partículas al contenido, o sea no comerás plástico. Y por último,  lo mejor de todo, tiene un precio de poco más de 20 mil. Una gran razón si pensamos que ya no se puede ir por la vida tirando plástico a destajo ni consumir sin conciencia. Por eso seguramente le pusieron Öko, que quiere decir eco.  www.okoh2o.com

Para saber la calidad del agua en cualquier país del mundo:  www.ÖKOh2o.com.  Las mediciones son de la OMS y Unicef, entre otros organismos. Y si quieres saber más sobre los aportes de la NASA en la vida cotidiana puedes visitar su sitio dedicado Home&City. www.nasa.gov/homeandcity

                                                               Diseño, deco, oko, mohssen ghiassi, botella, plástico, productos, viaje, luna, astronautas, agua

 

 

De colección / anteriores