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Gloriosa y atemporal

La paz máxima del cerro El Boldo y la bahía de Zapallar definen el entorno  de este volumen de descanso proyectado por el arquitecto Sebastián Gray. Una obra que trascienden al tiempo; aquí la nobleza se hace presente siempre.


Prefiero quedarme en la casa a bajar a la playa. Me entretengo mucho sobre todo en el jardín y las terrazas; hay un rincón con bancas en medio de la pendiente, que es el lugar ideal para leer y contemplar… subir el cerro de atrás, que tiene una vista casi aérea de Zapallar”, detalla el dueño de esta casa. 
Es que aunque suene a lugar común, este lugar es un verdadero oasis. La magnífica vista al mar y la vegetación autóctona, sin construcciones vecinas, donde el único sonido permanente son los pájaros que llegan al lugar, desconectan sin mayor esfuerzo.

Un escenario que sirvió de inspiración al arquitecto Sebastián Gray a cargo de trazar esta vivienda hace ya diez años. “Pasé largas horas compenetrándome y disfrutando del sitio, antes de comenzar a dibujar, recuerda.

¿Cómo enfrentaste el tema de la pendiente del terreno en el cerro El Boldo? Hay un respeto por la condición de bosque nativo. Cada terreno exige una implantación adecuada. Resulta terrible e indignante ver un edificio construido en una pendiente a partir de un gigantesco corte, con planicies artificiales y muros de contención monstruosos. No sólo es un atentado contra el paisaje, sino también una ineptitud arquitectónica sin excusa. La pendiente invita a resolver cierta manera, tanto en planta, secciones y cubiertas. En este caso, el edificio es escalonado, equilibrando excavaciones y rellenos. Hacia atrás aparece un patio enterrado, a manera de jardín secreto, que permite el sol de la mañana y dialoga con la topografía; hacia adelante se construye un zócalo que alberga el ala de las visitas.

¿Cuáles fueron los requisitos del dueño para el proyecto? Una casa de temporada que también tuviera las condiciones adecuadas para vivir ahí permanentemente (pensando en una persona que puede trabajar a distancia, o en la vejez, etc.). En cuanto al programa, recibos generosos para hacer la vida social característica del verano, suficientes dormitorios para huéspedes y con la mayor independencia posible de los dueños de casa.

En todos los demás aspectos del proyecto el arquitecto tuvo completa libertad de acción, es ahí donde Gray sorprende con este volumen.

Se acusa una arquitectura simétrica y racional en la construcción, con las tres ventanas que se repiten en ambas plantas, los pilares que enmarcan la terraza, con cierta inspiración palladiana. “Admito que hay una búsqueda historicista, si se quiere, en el sentido de remitirse a ciertos arquetipos gloriosos como es la villa renacentista, un tipo de casa que surge del paisaje. Esta búsqueda es principalmente para lograr una arquitectura sin época, eterna, valiosa en sí misma, ojalá sin la menor relación con la moda del día, porque en mi opinión (y sobre todo en esta era de gustos efímeros), todo lo que está a la moda está automáticamente pasado de moda.

Por ejemplo, las perspectivas, cruce de vistas, los vanos en el cielo, las transparencias? Son algunos recursos que he ido experimentando en el tiempo. Tienen que ver con la relación de la casa con su entorno, con ejercicios de simetría propios de los arquetipos que mencionaba antes, y con las atmósferas que uno espera lograr. Creo que hay un sinnúmero de efectos visuales-espaciales-lumínicos que hacen que una casa se perciba como más grande o aérea, y que se transforme a lo largo del día, y por lo tanto que sea más interesante de habitar.

El lenguaje de la arquitectura de esta casa, lleno de códigos que apuntan a lo trascendente, se extiende de igual forma a la decoración. Muebles y elementos de buena factura, sin discriminar épocas y estilos, ya sean diseños clásicos modernistas de STGO/MILAN o una cómoda de caoba antigua. Destacando además una importante colección de arte. “La ambientación ha sido de a poco. He ido llevando obras y objetos que me gustan e interpretan plenamente, apostando a que se verían bien en la casa y su entorno.  Hay obras de amigos, como Francisco Bustamante y Fernando Casasempere. Edgardo von Schroeders me consiguió la alfombra del living y Osvaldo Luco me asesoró en algunos muebles. Me gusta mezclar objetos antiguos y contemporáneos. En algún momento pienso colocar cuadros antiguos; creo que la casa se presta mucho para eso también”, confiesa el dueño.

Inspiración

Objetos de diseño se mezclan con muebles modernos y antiguos, logrando una decoración con fuerza, que se complementa con el mar.