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Espectaculares y de restaurantes

Son parte del lugar pero no se comentan, basta que cumplan con las normas de higiene para que sean aceptables. Sin embargo, son pocos los clientes que se quedan sin conocer el baño de un restaurante y casi ninguno lo celebra cuando uno lo merece o impacta. Aquí fuimos por aquellos que brillan en su espectacularidad, haciendo un cambio en el paradigma capitalino, causando impresión, poniendo creatividad y diseño a tan vital área y sí, llegando a Instagram igual que el plato.


Jerónimo: Industrial orgánico para todos

A finales del año pasado llegó a Santiago como un segundo local de su hermano mayor en Lima, donde desde que abrió fue suceso y gran demanda. Aquí los reyes son los hornos Josper, de fierro negro, a la vista tras la barra cocina, dando el eje para el interiorismo total del lugar, con el mismo fierro en las decoraciones y terminaciones. En el segundo piso está el baño mixto, con lavamanos que se enfrentan y cubículos separados entre géneros. Alex Luo, uno de los dueños chilenos y a cargo de la ambientación, comenta que siguieron con el tono industrial pero en el baño quisieron dar guiños más orgánicos, más luz y elegancia. “Queríamos algo cálido. Encontramos en Atika lavamanos de piedra, luego grifería de cobre de jardín que aquí dejamos a la vista, por alegría y por mantener el espíritu rústico. El resto de los objetos, como basureros, portapapeles, espejos, fueron diseñados especialmente usando el fierro negro, manteniendo el estilo único de Jerónimo”, comenta.

Aquí se trata de jugar pero con elegancia. Y ha resultado. Además de fotos, harto comentario de ¿viste el baño? Y mucho piropo para los creadores. Alonso de Córdova 3102, Vitacura. @jeronimorestaurante

Liguria Merced: El señorial romántico

Convengamos que los tres locales de este reconocido bar santiaguino son comentario de todo el que lo conoce. Partió bien de bar y se mejoró con el sello de identidad nostálgica, romántica y algo kitch que logró la dupla fantástica de Carola Peña y Karina Berrier, de la tienda El Bazar de La Fortuna, que ya con este cuarto local de Merced llegaron al podio de lo lindo y lo que hoy podemos hasta decir liguriano. Los tres niveles de esta mansión de 1906 son pieza de admiración, y eso incluye el baño. “El primer objetivo fue que las mujeres al entrar al baño se sintieran felices de estar en una preciosura tan grande. Hacerlo lo más femenino posible, que se vea como un lugar especial y elegante. Por eso la amplitud, el rojo, murales de flores, madera. Hay un lavamanos continuo de mármol y también en el piso en blanco, un sillón, tocador tipo mueble. Queríamos que las mujeres pudieran conversar mientras pasan cosas, se maquillan, entran y salen. Que fuera rico estar en el fondo”, cuenta Berrier.

Y así pasó. Claro que a modo de comentario, el bello y nostálgico frasco de colonia inglesa dejó de estar. No así en el de hombres. ¿Acaso pensamos que era para la casa?. Merced 298, barrio Lastarria. @bar_liguria

 

Piso uno: El de noche y de primera

Hay que atravesar el gran restaurante. Ir hacia atrás, subir escaleras, rampas y entrar a este mundo que sigue con la estética del restaurante pero en versión noche. Muy grande, muy negro, flor, brillo. Daniela Uribe fue la encargada del interiorismo y cuenta que los requerimientos para el baño de mujeres fue entenderlo como un espacio tan importante como el bar, que pudiese tener Dj adentro pero siempre guardando privacidad, transmitiendo comodidad y entretención. “Tiene un espacio central donde se pueden apoyar cosas, con espejos suficientes para poder satisfacer la demanda visual, con una materialidad que hace que se pierda la sensación de baño pero que técnicamente sea igual o más higiénico que un mosaico o porcelanato. Una iluminación precisa que crea ambiente acogedor; destacan los volúmenes y materiales con luces indirectas, y su precisión está en el área del vanitorio, donde los rostros se ven perfectamente iluminados reflejándose en los espejos”, comenta. Usaron mosaicos, artefactos y accesorios encargados a MK, también mármol a Brescia, ecocuero italiano acústico y lavable de Casa Garda.

El principal logro a ojos y uso de todas es que pasó de ser un lugar de paso a uno de reunión, cobrando protagonismo y comentario. d Santa Magdalena 116, Providencia. @pisounorestaurant

Hotel Bidasoa: El de película

Maritxu Sanz, una de las hermanas responsables de todo el nuevo hotel Bidasoa, se ríe al hablar del baño. En realidad lo hace más cuando ve que siempre sale en Instagram, que a la gente le gusta sacarse fotos o hacer historias ahí reconociendo que sí, el baño quedó lindo.

Todo el hotel, incluidas habitaciones, terraza y restaurante, estuvo a cargo de Grisanti & Cussen Interioristas. “Lo más importante del baño es que se entrara y sintiera que era un lugar entretenido, que hubiera música y que las personas se vieran bien. Por eso la iluminación y revestimientos eran vitales. Se trabajó harto con eso y en la cerámica de muro y piso, con paletas de colores especiales, para hombres de grises y celestes, para mujeres blanco invierno y negro, dando un look fresco, lavable, limpio, entretenido, con color y también geometría.

Además se trajeron espejos y griferías negras de Los Ángeles, haciendo un look especial que tiene que ver con el restaurante, un look general de un gran viaje con estéticas, espacios, familias. Continuamos con ese recorrido. No es dominante, más bien cromático, y formas en los baños, siendo partícipe de todo el espacio”, comenta Kana Cussen al respecto. Sin duda un resultado bello. Vitacura 4873. @hotelbidasoa