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Elegidos

En cada obra arquitectónica su diseño y estilo dependerán, entre otros, del contexto social, corrientes e ideas imperantes en un momento dado. Porque siempre es bueno reconocerlos, hemos elegido nueve icónicos ejemplos, nacionales e internacionales, que a nuestro parecer han hecho historia.


EDIFICIO EX CORREOS DE CHILE
Deglin Samson, Valparaíso, 1936


Obra del arquitecto Marcelo Deglin Samson (1908-1993), el edificio ha estado ligado históricamente al desarrollo de la plaza de la Intendencia (plaza Sotomayor). Sin duda es uno de los mejores exponentes de la arquitectura moderna y del movimiento Bauhaus de Valparaíso, Chile y Latinoamérica. Su solución planimétrica deja atrás el romanticismo de la mayoría de los edificios construidos hasta ese momento y rescata la espacialidad interior y la luz, a través de plantas libres con un vacío central, permitiendo a su vez una fácil adaptación al programa que se requiriese. Con importantes detalles de diseño, como sus ventanas circulares, curvas suaves tipo barco, aperturas de luz horizontales, esquinas sin pilares que lo sostengan y ascensores con vista, su expresión vanguardista para la época contribuyó a la conformación de la plaza, transformándola en un espacio de gran diversidad histórica y estilística. Hoy alberga el Consejo Nacional de la Cultura, devolviendo así funciones ministeriales y de difusión a este ícono arquitectónico en el centro de Valparaíso.

HOTEL ANTUMALAL,
Jorge Elton Álamos, Pucón, 1948-1952


En un terreno rocoso e inhóspito pero de insuperables vistas e influenciado también por el estilo Bauhaus, el arquitecto chileno Jorge Elton (1914-2004) proyectó para sus amigos, la familia Pollak, el diseño del edificio que albergaría al Hotel Antumalal (corral del sol en mapudungún), ubicado en la zona de Pucón.
Una obra excepcional, con la que el arquitecto define en parte su legado y el estilo que caracterizaría su obra; por un lado la perfecta integración de la obra a la naturaleza, y el uso inigualable de materiales autóctonos en su diseño y ejecución. Un hotel de poca capacidad, más pequeño que los que se acostumbraba en esa época, y en donde cada detalle fue diseñado especialmente para el lugar, desde el mobiliario, alfombras, etc., incorporando además tejidos y arte del sur de Chile. De hormigón armado, piedra volcánica, madera de araucaria en su interior, cristal y de color rojo en su fachada, el edificio en forma de L mantiene su perfecta simplicidad y líneas rectas al paso del tiempo. Su construcción por etapas y ampliaciones posteriores han mantenido intacto su estilo y mezcla de edificio, mobiliario y naturaleza.

CASA CURUTCHET
Le Corbusier, La Plata, 1955


Después de una intensa búsqueda sin resultados de arquitectos argentinos, el mandante y doctor Pedro Domingo Curutchet eligió a Le Corbusier (1887-1965) para que le diseñara su casa y consultorio médico de 345 m². Sería la única casa proyectada por Le Corbusier en Latinoamérica. Fue construida en base al Modulor -sistema de medidas del arquitecto- y no según la norma del país. Reúne todos sus conceptos y principios fundamentales: fachada libre, construcción sobre pilares, planta baja libre, terraza-jardín y ambiente diseñado a medida. Se caracteriza por una contradicción permanente entre estructura regular ortogonal, o sea, de líneas perpendiculares, y formas orgánicas. Una obra única para la época, en la que se genera un diálogo entre los elementos dados, como los medianeros, y los creados, como la terraza y el patio. Ambos son, además, la base de la circulación interior propuesta como un paseo a través de ramblas ascendentes; obligando así a recorrerla verticalmente y dándoles a los espacios un interesante juego de perspectivas, un carácter dinámico; en el fondo, un espacio en el que el vacío, el uso de transparencias, la superposición entre planos verticales y horizontales y las fragmentaciones, que fluyen, dan finalmente a esta un valor arquitectónico indiscutible y la hacen seguir ofreciendo motivos y respuestas a interrogantes actuales. Su mayor cualidad: su atemporalidad.

FACULTAD DE QUIMICA DE LA UNIVERSIDAD DE CONCEPCION
Emile Duhart, Concepción, 1967


Emile Duhart (1917-2006), premio nacional de Arquitectura 1982 y autor, en conjunto con Cristián de Groote y Roberto Goycolea, del edificio de la Cepal, se desempeñó como arquitecto en Chile y Francia. Influenciado por el espíritu modernista racional de mediados de siglo y por las teorías de Le Corbusier, con quien trabajó en la ciudad de Chandigarh, en India, Duhart participó en el diseño de la Universidad de Concepción en su conjunto. De acero y vidrio, estructura metálica y transparencias, lo interesante del edificio de la Facultad de Química es que se adhiere plenamente a los postulados modernos, ‘arquitectura de ingeniería’, de eficiencia y optimización de recursos y organización urbana, liberación de espacios, inspiración en teorías plásticas como el cubismo y constructivismo y la idea de la arquitectura como posible motor de cambio social. El edificio posee una estructura funcional y eficiente, de estética purista, con espacios flexibles que permiten el contacto social y el concepto de espacio abierto, evitando volúmenes cerrados, como se ejemplifica con la fachada translúcida. El terremoto del 27F generó incendios que destruyeron la obra por completo, sin quedar otra alternativa que demolerlo y llamar a concurso. La premisa, reconstruir acorde al valor simbólico de la obra original, respetando su línea y diseño originales.

EDIFICIO LLOYD’S BANK
Londres, Richard Rogers, 1979-1984


Diseñado por el arquitecto inglés Richard Rogers, el edificio es la sede del mercado de seguros Lloyd’s, en Saint Mary Axe, en Londres. Asociado primero con Norman Foster, con quien formó Team 4, ideando diseños de alta tecnología, el arquitecto conocería después a Renzo Piano, con quien se asoció en los 70 y construyó el famoso y polémico Centro Georges Pompidou en París. El Lloyd’s fue adjudicado por concurso, cuyo requerimiento principal fue que las ampliaciones y transformaciones del edificio pudiesen hacerse sin entorpecer el trabajo de la compañía. La propuesta llevaba los núcleos de comunicación al exterior, sin entorpecer el interior y permitiendo que las ampliaciones futuras pudiesen apilarse, sin afectar el cuerpo central. Se dice entonces que lo que ganó, más que una propuesta arquitectónica, fue una adecuación del espacio arquitectónico a las necesidades futuras. Al igual que el Pompidou, el Lloyd’s fue un edificio totalmente innovador para su época al plantear todos sus servicios, escaleras, ascensores, conductos de electricidad y sistema de suministro de agua al exterior, permitiendo así liberar el interior y crear un espacio totalmente limpio. Además, sus ascensores panorámicos de vidrio fueron los primeros de su tipo instalados en Inglaterra. En planta, el cuerpo central es un rectángulo al que se le adosan torres en los laterales: tres principales y tres de servicios. Sin duda una obra arquitectónica totalmente innovadora, arriesgada y única, tanto para los años 80 como para hoy.

CASA GUELL
José Antonio Coderch, Barcelona, 1971


José Antonio Coderch (1913-1984), español, es quizás el más importante arquitecto catalán posterior a la Segunda Guerra Mundial. Peculiar, en contra de cualquier aspecto formal y corriente, fue un personaje aislado y concentrado en su obra, en su mayoría desarrollada en Cataluña. Siempre reflexionando sobre la vivienda, sus casas fueron celebradas y premiadas en los años 60. La novedad más aparente de su casa Güell, respecto a su obra anterior, es el acabado de ladrillo visto, su volumen enriquecido por una segunda planta muy amplia y el acceso, que, quebrando la constancia de entrar por un punto intermedio de circulación, lo hace por un extremo, acercándose más a la idea de una cueva que deja entrar luz al hall, que a la sensación de un porche abierto. El modelo espacial es de amplias dimensiones y se introduce como novedad el hecho de que la segunda planta ya no se destina al estudio, sino al dormitorio principal, ganando así privacidad, vistas y soleamiento iguales que el área común de la primera planta. Coderch siempre se caracterizó por su constancia en los esquemas básicos, su voluntad espacial y su deseo de conjugar la máxima apertura, confundiéndose así los espacios interiores y exteriores, entendiendo el hogar como un espacio en la naturaleza, pero dándole a cada encargo una experiencia única y una idiosincrasia propia, regida por el lugar y el cliente.

EDIFICIOS MANANTIALES
Luis Izquierdo, Antonia Lehmann, Raimundo Lira y José Domingo Peñafiel, Santiago, 1998-99


Luis Izquierdo y Antonia Lehmann (premio nacional de Arquitectura 2004, mismo año en el que el proyecto fue expuesto en el MoMa de NYC) junto a Raimundo Lira y José Domingo Peñafiel, destacados arquitectos chilenos, son los creadores de este edificio alabado por su diseño, tecnología, materialidad y función estructural. Un gran ejemplo que fusiona diseño, arquitectura e ingeniería. Parafraseando elementos propios de la obra de Le Corbusier y usando hormigón armado, granito y vidrio como materiales predominantes, la obra se presenta como un volumen simple y claro, con dos tamaños de plantas libres, una torre principal en forma de paralelepípedo regular de 17 pisos y un volumen más bajo, de 10 pisos, que lo abraza en sus dos lados opuestos. Ideado para un negocio inmobiliario en que la rentabilidad estaba en vender el máximo construible en plantas libres de oficinas, locales comerciales a nivel de la calle y estacionamientos, las áreas comunes dispuestas debían ser las mínimas. De silueta ortogonal que optimiza la distribución interior de las plantas, la circulación vertical, tanto de ascensores como escaleras, se situó en la crujía interior de las plantas grandes, al igual que las redes eléctricas, de climatización e instalaciones de baños, dando así solución al mejor aprovechamiento de distribución interior y prescindiendo de cielos falsos, ganando así en altura interior y plantas. Los antepechos, por su parte, además de ser vigas invertidas, transportan las redes horizontales de climatización y electricidad, además de facilitar la colocación del mobiliario. Con solo cuatro pilares interiores en las plantas grandes y uno en las chicas, los espacios libres permiten gran flexibilidad. Su gracia, que el diseño de sus fachadas responde al diagrama de torsiones del edificio, estructural, de cargas estáticas y sísmicas. Los pilares estructurales, su distribución y cantidad necesarias aportan además a la máxima luminosidad interior y generación de vistas. Los arquitectos, aplicando el aforismo de Goethe, al proyectar esta obra siguieron el camino “de lo útil, por lo verdadero, a lo bello”. Un ejemplo de funcionalidad, elegancia y simpleza.

CAPILLA DEL HERMANO KLAUS
Peter Zumthor, Alemania, 2007


Peter Zumthor (1943), arquitecto suizo y premio Pritzker 2009, es reconocido actualmente por su capacidad de ampliar los límites de construcción (sobre todo con el hormigón), experimentar con materiales y sistemas espaciales y materializar sus ideas de la mano de la tecnología con un admirable tratamiento de la luz y la materia. Hijo de un maestro ebanista, es fiel a la artesanía que mezcla perfectamente con el modernismo. Esto fue lo que hizo en la Capilla del Hermano Klaus, construida por granjeros locales en una de sus propiedades, cerca de Colonia, en Alemania. De 12 metros de altura, el arquitecto utilizó una técnica denominada concreto enramado, es decir, una moldura temporal de troncos de madera dispuestos como una cabaña india, dejando una chimenea para que, una vez que el hormigón estuviese seco, quemar la estructura de madera y dejar así sus trazas en el hormigón. Exteriormente, el volumen es un prisma rectangular. Su acceso es por una puerta triangular metálica giratoria sobre su mismo eje vertical que posee una ventana en forma de O, permitiendo la entrada de lluvia y luz, la que además se cuela por perforaciones existentes en cada una de sus caras. El suelo es de una mezcla de materiales metálicos. Sin baños, agua caliente ni electricidad, es esta una obra religiosa única, donde un interior místico y profundo es recubierto por una estructura poligonal muy rígida y tosca.

OSLO OPERA HOUSE
Snohetta, Oslo, 2008


Ganadores por concurso el año 2002, la oficina noruega Snohetta -creada en 1989 en Oslo e integrada principalmente por arquitectos internacionales- es la firma tras este edificio emblemático. Ganador de más de 14 premios, nacionales e internacionales, en categorías como espacio público, arquitectura sustentable, diseño interior y en piedra, espacio cultural, etc., siendo quizás el más reconocido el Mies van der Rohe el año 2009, el edificio se presenta como el primer componente con miras a la transformación urbana que se pretende del área en donde se ubica, Bjorvika, donde se intenta modernizar e integrar la bahía, un tanto venida a menos. Siguiendo la filosofía de ante todo respetar el medioambiente, considerando el contexto climático, cultural e individual y su correcta solución de calidad y diseño, Snohetta proyectó un edificio cuya principal característica es la rampa que lo rodea, que lo recorre desde la base a orillas del fiordo hasta transformarse en su techo, siempre abierta al público y que se convierte en un mirador que relaciona la ciudad con el paisaje que la rodea.
Una especie de murallón de ola que simbólicamente conecta la tierra con el mar, el país con lo internacional y la vida pública cotidiana con la vida cultural.
Como requisito, el edificio debía ser monumental y de gran arquitectura, logradas ambas expresiones a través de su ‘fraternidad’, del hecho de estar abierto a todos y de poder ser recorrido en todo su ancho por el público general. De piedra blanca, madera, fierro y vidrio, el espacio interior es igual o más interesante que el exterior. Un gran hall público, abstracto y simple, se logra por medio del uso de la madera y las formas orgánicas; resultado dado por el hecho de que Snohetta incluye el trabajo de artistas, tanto nacionales como internacionales, en cada una de sus obras de envergadura.

WANG SHU
Premio Pritzker 2012


Arquitecto perteneciente a la nueva generación moderna de arquitectura china, creativa y crítica, Wang Shu (1963) crea el año 1997, junto a su señora, también arquitecta, el estudio Amateur Architecture Studio, en Hangzhou, donde desarrolla toda su arquitectura, además de otras localidades de China. La oficina explora la relación entre la evolución de la arquitectura y el estilo de vida en China, mezclando la poética y tradicional cultura con la construcción moderna. Interesados en la arquitectura vernácula local, de bajo costo y artesanal, y por otro en la reconstrucción de las ciudades locales, en el problema de la destrucción masiva y de la no reflexión de la profesión de arquitectura en China, lo que da origen al concepto amateur architecture, se enfrentan también a la reinterpretación de la arquitectura de la zona con el reciclaje. A través de un sistema innovador, experimental y contextualista, su concepto es el de la reconstrucción de la arquitectura china contemporánea local. Museos, campus universitarios, casas, edificios de departamentos y jardines son algunas de sus obras.