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Electrosmog: Operación casa limpia

¿Te cuesta recordar algunas cosas, tienes problemas para dormir, jaquecas o alergias? Con unas simples medidas puedes dejar tu casa más libre de radiaciones electromagnéticas y eliminar tecnopatías que no te hacen nada de bien.


El electrosmog es un fenómeno de nuestros tiempos y se refiere a la contaminación o polución electromagnética que nos circunda, derivada de un estilo de vida hiperdependiente de la electricidad y, en los últimos años, también de las microondas, como factores principales. En pocas palabras, la tecnología que usamos genera campos electromagnéticos que nos afectan.
El IBM, Institute Baubiologie de Alemania, que estudia la construcción y ambientes desde una perspectiva integral, indica una serie de valores de precaución –que se pueden consultar en su web– para aplicar especialmente en las zonas de descanso y de sueño; es decir, dormitorios, ya que “el período de regeneración es particularmente sensible en el hombre y existen riesgos derivados a largo plazo…”, indica el organismo.
Entre los mayores contaminantes de electrosmog o radiación electromagnética, por un lado, está la electricidad, 50/60 Hz, que alimenta los electrodomésticos y aparatos eléctricos que usamos (desde el hervidor de agua hasta la impresora) y, por otro, las microondas con las que operan teléfonos celulares, sus torres, el wifi, Bluetooth y hasta los aparentemente inofensivos monitores para guaguas.
El punto es que estar constantemente expuesto a estas radiaciones no es saludable y se asocia a daños importantes en la salud. Si bien respecto a las microondas suele argumentarse que aún no hay evidencia suficiente, que no ha pasado el tiempo necesario para conocer sus efectos a largo plazo, lo cierto es que hay cientos de estudios que asocian los campos electromagnéticos a efectos para la salud que van desde trastornos del sueño y alergias hasta depresiones, daños cognitivos y de memoria, daños en la membrana de las células, alteración del ADN y del sistema inmunitario.
La OMS, que no ha sido muy tajante al respecto–ídem la legislación en Chile–, en 2011 clasificaba los campos electromagnéticos de radiofrecuencia como “un posible cancerígeno humano”. Sin embargo, una serie de países, como Suiza, Alemania, Canadá, Francia, han adoptado una postura más proactiva estableciendo el “principio de precaución”, del protocolo sobre seguridad de la biotecnología del Convenio sobre la Diversidad.
Como explica Werner Keller, geobiólogo, que se dedica justamente a medir geopatías y tecnopatías, factores geológicos y tecnológicos que inciden en la salud, se trata de no esperar a que los efectos a largo plazo sean innegables, sino prevenir ahora. “Chile es uno de los pocos países del mundo que tienen los estándares más altos en cuanto a emisiones de densidad de potencia (de microondas) y no existe una regulación para el interior del hogar. Hay normativa para la industria, hospitales, a cuánto debe estar expuesto un trabajador, pero no para la casa. Esto empezó en 2005, son 13 años hasta hoy, y las repercusiones no se conocen tajantemente, pero esto daña. Hay que adoptar una política de precaución, no esperar a que se compruebe que hace daño, tomemos medidas antes. Aquí hablamos de estudios de 20 años y más”, asegura Keller.

Electricidad nuestra de cada día
En la primera categoría, la corriente eléctrica, que trabaja en el rango de los 50/60 Hz, o las llamadas ELF, o Extremely Low Frecuencies, tenemos las líneas de poder, las torres de alta tensión, el tendido eléctrico y todos los aparatos que funcionan con electricidad: calientacamas, secadores de pelo, televisores, computadores, equipos de música, radiorrelojes, refrigeradores, etc., y también las luces fluorescentes. En términos prácticos la regla general aquí es mantener desenchufado todo lo que no se use, evitar los equipos que generan mucha radiación como los plasmas, ubicar electrodomésticos como el refrigerador pegados a la pared que da hacia afuera de la casa, o al menos no hacia un dormitorio, y obviamente vivir lejos de torres de alta tensión. Como añade Keller, “EE.UU. tiene tremendos avances respecto a las bajas frecuencias, allá no verías torres de alta tensión como las de (avenida) Alonso de Córdova, porque son subterráneas, pero aquí están a la vista, no existen normas. La gente no sabe”.

Vade Retro microondas
Como señalábamos, celulares, inalámbricos, wifi, Bluetooth y videocámaras funcionan en el rango del espectro electromagnético de las microondas. Al igual que nuestro horno microondas en casa, que opera a 2.4 GHz y calienta las moléculas, lo mismo pasa con las muestras al exponerse a esta tecnología y a las torres de celulares que operan en la misma frecuencia.
“Las microondas son ondas pulsantes, van de cero a 100, 2,4 millones de veces por segundo, calienta los tejidos y las moléculas de agua a través de fricción. El valor que ha de medirse para controlar las empresas de telefonía y sus antenas sería el ‘peak’ (momento más alto), pero en Chile se mide el promedio, por lo tanto el resultado no es el que debería ser. El estándar alemán, por ejemplo, mide el ‘peak’”, explica Keller. “La Norma 403, de 2008, establece en Chile los límites de densidad de potencia que debe haber en espacios libres: 100 m/W por cm². Para asilos de ancianos, educación básica y parvularios no debe superar los 10 m/W por cm²”, dice.
A nivel mundial también vemos cómo países como Francia, Finlandia y Alemania están o bien limitando o eliminando el uso de wifi y celulares en los colegios, no solo por un tema de desconcentración de los niños, “sino también por los efectos perjudiciales”. Como recomienda Keller, hay que fijarse que los niños no reciban este tipo de energía constantemente: dormir con el wifi en la casa, el wifi en el colegio, más las horas que juega con un tablet o el celular. “En un niño de 5 años el grosor de su cráneo es de medio milímetro, en un niño de 10 años, 1 mm, y en un adulto, de 2 mm. Entonces las microondas penetran en su cabeza con mucha más intensidad y pueden causar más daño que en un adulto”.
En general habría que limitar el uso del celular y no usarlo jamás pegado a la cabeza, fijarse en la Tasa de Absorción Específica, SAR, del celular, que sea la menor posible y volver al cable sacando wifi.
“Bernartzky, asesor del medioambiente en Alemania, en 1986, predijo que las microondas iban a producir daño en los árboles. Se hizo un estudio publicado en 2016, en varias ciudades y se describe el daño: empiezan a perder el follaje hacia donde están las antenas de celulares. Las microondas calientan la savia y se quema. Mira los árboles, pelados en la punta, quemados. ¡Esto no puede ser! Esto daña y los árboles ya lo están diciendo”.

“Se creó un estándarspm 2018 para la medición en el hábitat, para que la gente tome conciencia si vive en un lugar saludable o no y haga los cambios sin tener que renunciar a la tecnología”,  dice Keller.

Tasa de Absorción Específica SAR. La próxima vez que compres un celular fíjate en que el SAR sea el más bajo posible.

Rango de Emisión W/Kg Valoración

0,1 – 0,3 Muy Bajo
0,3 – 0,6 Bajo
0,6 – 1,0 Medio
1,0 + Alto

Standard europeo.

Más por favor:
– The PEMF, Five Element for Health, Bryant A. Meyers.
– Werner Keller, www.geobiología.cl
– The Electric Body, Dr. Robert Becker.

Tips Electricidad

1.Los electrodomésticos que no se usan se desenchufan y ojalá no tener aparatos eléctricos en el dormitorio, sino desenchufarlos por la noche.

2.Luces: Reducir o eliminar las luces fluorescentes compactas (CFL), reemplazarlas por incandescentes de espectro completo y eliminar también halógenos y de ahorro en dormitorios. Las ampolletas CFL, las de ahorro, generan más radiación que el viejo tubo fluorescente, emiten radiación ultravioleta y además dentro tienen niveles tóxicos de mercurio que si se te rompe… ¡ufff! queda en tu casa. Según un estudio de la OMS, los síntomas a su exposición incluyen desde rush tipo alergia hasta fatiga, falta de concentración y palpitaciones.

3.Evitar los aparatos que usen campos electromagnéticos altos y mantenerse a distancia segura de ellos: secadores de pelo, microondas, TV de plasma (a 2 metros cuando estén en funcionamiento), sobre todo el horno microondas.

4.Lo mejor sería decirles adiós a las camas de agua, frazadas eléctricas o calientacamas y radiorrelojes, pero si no, al menos desenchufar el calientacamas al dormir.

5.Separar la cabecera de la cama unos 10, 15 cm de la pared y no ubicarla donde están los enchufes.

6.No vivir cerca de torres de celulares o torres de alta tensión.

Tips microndas

1. Inalámbricos: Vetados los teléfonos inalámbricos, mejor el teléfono fijo al viejo modo con cable. Lo mismo con los monitores de bebé, usarlo solo si es absolutamente indispensable porque estás exponiendo a la guagua a microondas.

2. Celular: Minimiza el uso manteniéndolo en lo posible en modo avión y/o apagado durante la noche. Reduce el tiempo de las llamadas.
– Usa auriculares o altavoz, no en contacto con la cabeza, porque es ella la que hace las veces de antena. No lo lleves pegado directamente al cuerpo.
– No lo uses en lugares de baja cobertura, llama cuando la señal esté al máximo.
– No uses dispositivos Bluetooth en el oído o muñeca.

– Niños: La edad recomendada para usar un celular es los 14-16 años en adelante, porque los niños tienen el cráneo de un espesor menor que los adultos y las ondas penetran mayormente en ellos. Si le vas a pasar un celular a un niño para jugar debe tener el wifi apagado y estar en modo avión.

3. Wifi: Lo mejor es tenerlo apagado y enchufarse directamente por cable ethernet al computador, que es más sano y más rápido.
Si no puedes vivir sin wifi, ubica el accespoint en una pieza poco frecuentada, jamás en el dormitorio, escritorio o cerca tuyo.