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El valor del barrio: La prolongación del hogar

Tener todo cerca, no ocupar tiempos valiosos en desplazarse, se ha vuelto un criterio fundamental en el momento de la compra de una propiedad. Lo intuíamos acá en Chile y se ha comprobado en el mundo con estudios de peso: el hogar es mucho más que cuatro paredes.


Vivimos en condiciones cambiantes. Nuestros hogares han tenido que volverse multifuncionales y flexibles, no solo en un sentido práctico, también en lo emocional. De una u otra manera debemos encontrar espacio para experimentar esos sentimientos que nos hacen llamar hogar a un lugar. El recinto y el área que habitamos, así como las cosas que metemos dentro, crean sentido en nuestra vida. La comprensión de estos hechos fue el punto de partida del informe “Life at Home” que lanzó la fundación del gigante del retail de mobiliario Ikea el año pasado. En ese estudio, con datos propios y de otras entidades, resultante de una encuesta cuantitativa en 12 ciudades distintas, analizaban la idea de hogar desde cuatro perspectivas básicas: espacio, cosas, relaciones y lugar. Lo que contestaron más de mil personas reales en cada una de esas ciudades (tales como Berlín, Moscú, Mumbai, Nueva York y Madrid), de entre 18 y 80 años, se cruzó con estudios recientes en sociología y psicología y arrojó hallazgos importantes.
Consultados acerca de su idea de hogar, solo un 7% de los encuestados lo asociaba con una locación especifica. El 37% creía que el concepto va más allá de las cuatro paredes de sus casas y el 38% considera el barrio como parte de su hogar. También encontraron que mucha gente sale de esas cuatro paredes para sentirse en casa, hasta un 42% declaró sentirse más en casa fuera de sus residencias. “Cuando lo pensamos no es tan sorpresivo que sentimientos, hábitos y actividades que solían tener lugar en nuestras casas ahora estén saliendo. La vida de hogar ha ido escaseando en espacio y nos volcamos a otras alternativas para satisfacer nuestras necesidades como seres humanos”, dice el informe de Ikea.
Lejos de esas ciudades y de Estocolmo, donde se canalizó la información de la encuesta, acá en Ñuñoa, a pasos de Irarrázaval, Nicolás García estaba muy consciente del nuevo valor del barrio y decidió hacer un aporte en el suyo. “Este café tiene un ventanal que es la voz de esta casa. Ahí vi un cartel de ‘Se arrienda’, de esos que ya no se ven. Todo se dio en ese tono, más íntimo, más de barrio. Construimos una relación comercial y afectiva con los dueños de la casa. Aquí conviven locales con una familia, de hecho la terraza del café es su patio. Un sábado en la mañana puedes verlos en piyama tomando un té o regando las plantas. Su gatito anda por todas partes”, explica García, administrador y creador del diseño y concepto del Café Barrio Club Social. El mismo nombre del lugar viene de esa sensación de pertenencia que él tiene viviendo desde hace 12 años en el barrio Bremen de Ñuñoa. “Como creativo, una de mis obsesiones es la identidad, cómo puedes construir un espíritu colectivo a través de un espacio determinado. El café y lo que contiene –el taller textil de Claudia Giberto, la tienda Lino de Silvana Morales, la tienda-instalación de UÑU– viene a sumarse a esta perspectiva. Gran parte de las cosas y el espíritu de construcción es ir rescatando cosas que estén en el barrio. La madera de todas las mesas fue reciclada de la demolición de casas del sector. La gente ha donado plantas y hasta han aparecido inversionistas por el solo afán de colaboración”.
Nicolás García ve como –entre muchos otros tipos de visitantes– el café es frecuentado por los matrimonios jóvenes para los que se han levantado tantos edificios nuevos en Irarrázaval, como la habitabilidad está aquí ligada al barrio y los servicios que contiene, como el Café Barrio Club Social.

11% de los millennials se siente más en casa en el trabajo/escuela que en su hogar. 38% considera el barrio en el que vive parte de su hogar. 42% se siente más a gusto fuera de su residencia.

Desde Surmonte Inmobiliaria explican que gran parte de sus proyectos actualmente están enfocados en personas a las que les gusta vivir de modo único, que valoran el ambiente de barrio y la calidad de vida que les puede entregar una comuna bien conectada con el resto de la ciudad. Providencia y Ñuñoa son ejemplos de eso, con barrios consolidados donde se puede acceder a una gran cantidad de servicios a una distancia caminable. “En Surmonte Inmobiliaria desarrollamos edificios de escala íntima y bajas alturas, que por un lado dan la oportunidad a más personas de vivir cerca de servicios y equipamientos, y por otro permiten no cambiar el carácter de barrio del lugar donde se insertan. ‘La ciudad la construimos entre todos’, una frase que se vuelve muy real en el caso de las inmobiliarias. Como actores fundamentales en el crecimiento de las ciudades nos tomamos muy en serio la responsabilidad de mantener la armonía y equilibrio de cada uno de los barrios en los cuales nos emplazamos”, comenta Francisco Vinagre, gerente general de Surmonte.
En los cuatro proyectos que tienen en Nuñoa se estudió el entorno con el fin de trabajar con materiales y una estética que convierta cada uno de los edificios en un buen vecino. Por ejemplo, Condell 54 tiene un look más industrial donde el hormigón a la vista y el fierro son materiales muy protagonistas, esto con el fin de seguir la misma línea de las galerías comerciales del sector. En el caso de Echeñique 46, las áreas verdes juegan un rol importante en el diseño de este edificio y también en el aporte que este realizará al barrio. Aseguran que en todos sus proyectos ponen mucha atención y cuidado en el diseño de la entrada del edificio, ya que el cómo se resuelva este espacio afectará a quienes viven o caminan cerca del lugar. Si el antejardín es abierto o cerrado, si es un lugar iluminado u oscuro, si existen grandes extensiones de muros ciegos o no, es decir, cada decisión que se tome influirá no solo en la estética de la calle, sino que también determinará otros factores como, por ejemplo, la seguridad. Se busca un equilibrio entre el interés público y el interés privado para que los barrios evolucionen armónicamente.
Colindante a toda la oferta gastronómica, comercial, cultural y social del barrio Italia, aledaño al Parque Bustamante, a ciclovías y la estación de metro Irarrázaval, el proyecto Eco Italia de Inmobiliaria Fundamenta apuesta también por conectividad, vida de barrio y distancias caminables para acceder a servicios y ocio; además de incluir en su construcción tecnologías ecoeficientes. El equipamiento y áreas comunes del proyecto fueron pensados para incentivar la vida en comunidad, como piscina, gimnasio, quinchos y áreas verdes, entre otros. Este proyecto está dirigido principalmente a jóvenes solteros o matrimonios y familias recién constituidas, que valoran la vida de barrio y al aire libre, que privilegian el uso de la bicicleta o transporte público para trasladarse y que buscan vivir en un sector que les ofrezca variedad de servicios a corta distancia. Para ellos ofrece departamentos de 1 y 2 dormitorios y de 1 y 2 baños. Desde Inmobiliaria Fundamenta aseguran ser una de las inmobiliarias con mayor presencia en Ñuñoa, respondiendo a la alta demanda de las personas por vivir en una de las comunas que mejor calidad de vida y plusvalía ofrecen a sus habitantes.
Pablo Bustos –gerente comercial de Inmobiliaria Exxacon– opina que la idea del lujo ha cambiado, ya no se trata solamente de ciertas terminaciones. Para él el lujo hoy es tener cerca lo que a uno le gusta, no perder tiempo en desplazamientos para poder disfrutarlo. “Somos una inmobiliaria de arquitectos, que valora el diseño y trabaja bajo el concepto de smart living. Nuestras exigencias son primero una muy buena ubicación, a eso agregamos mucho diseño al interior de los departamentos. También al exterior, en los espacios comunes. Cuando tú haces eso fortaleces las posibilidades de encuentro entre los habitantes del edificio, de interacción entre ellos y la formación de comunidad. Llamamos ‘Walk, la distancia justa’, a uno de nuestros últimos proyectos porque está a distancias caminables de muchos servicios y entretención, en el mejor sector de Vitacura. Está a media cuadra del paseo El Mañío y su oferta gastronómica y de entretención. A una cuadra de Alonso de Córdova y sus tiendas. A una cuadra del Jumbo. A 10 minutos del mall Casacostanera. A 15 minutos del Parque Bicentenario. La distancia justa para caminar tu barrio y realmente disfrutarlo”.