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El recuerdo de Truffa

Memorice es el nombre de esta muestra. Un proceso creativo que recoge no solo la memoria de la artista nacional Bruna Truffa, sino que la de Chile y su cultura popular. Una vez más la ganadora del Premio Altazor 2006 revela un trabajo tan conceptual como prolijo, en un viaje a la nostalgia colectiva de nuestra historia.


Nostalgia es la palabra que mejor resume esta muestra. Ese viaje que hacemos buscando volver atrás fue el que realizó Bruna Truffa cuando ideó esta muestra llena de momentos. En el camino se encontró con la muerte de su padre, hecho que direccionó este recorrido también hacia su infancia y fragilidad, cotidianidad que se instala como protagonista de un escenario donde surgen imágenes presentes desde siempre hasta que la artista las rescata.

Si bien hace más de una década que Bruna se ha relaciondo con la identidad iconográfica de Chile, hoy plantea una perspectiva llena de color y emotividad, componiendo un trabajo que se pasea por varios formatos, representados en obras como La Familia, la Casa y la Cruz, montaje de cuatro metros exhibido anteriormente en Alemania, o La Nueva Ola, que recoge en óleo los platos de porcelana Goebel como reminiscencia de la infancia. Memorice, 13 óleos duplicados en 13 grabados, rescata elementos típicos de la cultura popular chilena como la Chica de Klenzo, de Historia Sentimental de la Pintura Chilena, de Gonzalo Díaz, o la Viajera de Camilo Mori, que sostiene en sus manos esta vez un libro titulado Bruna Recuerda a Marta Brunet, asociándola al personaje de María Nadie, forman parte de este imaginario.

La viajera.“Aquí rescaté esas típicas fachadas de yeso que se pintan y venden, y lo incorporé con la señora de este cuadro que amo, de Camilo Mori, y le puse un título al libro que lleva en las manos, María Nadie, de Marta Brunet”.

“Esta obra me la planteé desde la perspectiva de trabajar con la memoria, pasando por la memoria de mi infancia, de mi vida personal, la memoria de país, la memoria como cultura y la memoria dentro de la historia del arte. Cómo me relaciono con esto, cuáles son las cosas en las que me detengo, cuáles me parecieron importantes, y cuáles me interesa traer hoy a rememorar”, aclara Bruna. Un trabajo que por dos años significó sumergirse en el pasado, en una búsqueda de lo vintage que completó con investigación sobre la gráfica popular chilena y sobre la historia del arte nacional. Cosas que encontraba en el supermercado, en catálogos antiguos, o en viejas revistas. Todo iba formando parte de este universo tan íntimo como popular. En la Galería Patricia Ready del 29 de junio al 30 de julio.