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Más Deco


Hace algunos meses mostramos la Casa de Adoración Bahá’í, ubicada en Peñalolén, y hoy volvemos sobre el tema, pero a través de una entrevista al arquitecto detrás del proyecto. Quizás lo que más llama la atención es que entre el bosquejo original y la obra construida pasaron muchos años, con cambios de ubicación no solo geográfica, y a pesar de esto el resultado final es fiel a la idea primera y funciona impecable en el entorno elegido. ¿Cómo se consiguió eso? A través de la entrevista podrán descubrirlo, porque son muchos los factores y no todos racionales.
Y es que el tema de emplazar una obra siempre es relevante en el resultado final, por eso es importante que el arquitecto recorra el sitio muchas veces y a distintas horas antes de trazar la primera línea del plano; ver las luces, las vistas, los vientos, la vegetación que se quiere mantener, los vecinos que queremos ignorar, etc., son todos factores clave al momento de proyectar de manera exitosa… es cuando el acto de croquear cobra relevancia porque a través del dibujo se grafica una observación. Las dos casas de playa que llevamos tienen mucho de eso, especialmente la diseñada por Christian Beals, quien consideró los requerimientos actuales y futuros de sus dueños y logró colonizar el sitio de buena manera, respetando el bosque, pero ganando vistas. Una casa de playa para ir todo el año, por muchos años.