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Dupla asertiva

Fernando García-Huidobro y Álvaro Schwember llevan 3 años asociados y acaban de ganar el Premio German Design Award 2019, categoría Arquitectura, por la “Casa Sobre las Rocas”. El ‘know how’ con que ambos arquitectos venían antes de formar su estudio, su mirada complementaria para enfrentar los proyectos y pertenecer a una generación bisagra, formados entre lo análogo y lo tecnológico, son parte de las respuestas a su estilo.


En un edificio cincuentero de tres pisos, frente al colegio Verbo Divino, donde fueron compañeros desde prekínder, se encuentra la oficina Schwember García-Huidobro. La amistad viene desde esos años. Estudiaron juntos Arquitectura en la UC y luego corrieron con colores propios. Fernando hizo un Master of Science en Diseño Sustentable de la University College of London, UK y entre 2004 y 2011 formó parte del equipo de la reconocida oficina Elemental. En 2011, por medio de Becas Chile, estudia en Londres Diseño Sustentable. En la otra vereda, Álvaro sacó un Máster en City Regeneration de la École Nationale Supérieure d’Architecture de Paris La Villette, Francia y entre 2005 y 2008 trabajó en el estudio Elton + Léniz. En 2013 colaboró en la oficina Ecosistema Urbano, Madrid, participando en el proyecto de renovación urbana Dreamhamar en Noruega. “Tenemos ‘know how’ muy distintos. Fernando viene de la escuela de Elemental que hacían viviendas sociales peleándole la UF al metro cuadrado y yo estuve mucho tiempo haciendo casas grandes con pocas restricciones presupuestarias, lo que finalmente se traduce en un buen complemento”, dice Álvaro.
Aprontándose para recibir el premio que otorga el Ministerio de Tecnología Alemán el próximo 8 de febrero en Frankfurt, en el marco de la Feria Ambiente –una de las ferias de diseño más importantes de Alemania–, los arquitectos se muestran más que contentos frente a la noticia al ser escogidos por un eximio jurado internacional, el que destacó también a “La Casa 2Y” del arquitecto chileno Sebastián Irarrázaval.
El premio reconoce los últimos avances en innovación de diseño y el uso de tecnologías que apunten a la sustentabilidad y en ese sentido “Casa sobre las rocas” es un ejemplo revelador tanto por su diseño como por su fabricación en 3D, con un montaje de muy bajo impacto ambiental. “En el exterior, todo está intacto para apreciar la naturaleza en estado puro. La solución de los cielos hace que esta casa brille”, son parte de las conclusiones del jurado.

¿Cuáles fueron los desafíos del proyecto y cómo los enfrentaron? El proyecto corresponde a un loteo en Lipulli, en la ribera sur del Lago Colico, a orilla de playa. El dueño nos invitó a hacer la primera casa a la venta en el sitio más complejo en medio de roquerío internado en un bosque nativo. Entre la sombra y la humedad decidimos no ocupar el claro, para ganar vista a la cordillera y aprovechar el sol. La estrategia entonces fue situarnos arriba de las rocas y a partir de eso armamos la propuesta. En función de ese principio diseñamos una casa con concepto de refugio, con forma de Y, dándoles relevancia espacial a los espacios comunes. La casa se estructura en los tres ejes de la Y. En el centro, en el encuentro de todos los ejes se encuentra la cocina, que congrega la vida en familia, con un cielo que construye un paisaje interior muy bonito.

¿Cómo abordaron el sistema constructivo en el lugar? Para no construir en un lugar con estas características y no dañar todo el sitio, diseñamos un sistema en que todas las piezas llegan listas, como un kit, para montar. Todas las piezas llegan cortadas mecanizadas con plano montaje, entonces eso te permite trabajar muy rápido en un lugar remoto e invadir lo menos posible el lugar, aclara Fernando García-Huidobro.
Los arquitectos cuentan que están diseñando todas las casas con este sistema industrializado. Con máquinas de corte de control numérico. “Son planchas que tienen router y cortan con un computador. Eso mismo lo llevamos a la construcción en 3D. Por ejemplo, toda la estructura de la casa se modela en un software y después se manda a cortar… y se construye como un lego. Como un impreso de 3D, pero en vez de imprimir plástico, corta. Toda esa manera de abordar la arquitectura te permite controlar mejor los costos, te permite hacer detalles muy bonitos porque trabajas en una especie de mueblería de gran tamaño. Además, construir en madera de pino laminado, captura carbono y tiene baja generación de residuos, con un comportamiento energético increíble”, dice García-Huidobro.
Y desde el punto de vista plástico Schwember agrega que es muy interesante porque es una veta muy rica, por los tipos de diseños y cosas que puedes hacer. “Puedes lograr alta complejidad en el diseño y baja dificultad en la construcción”.

¿Cuál es su mirada frente a la arquitectura de hoy? Nosotros fuimos formados en una época bisagra. Aprendimos a dibujar a mano y también en Autocad. Tenemos una aproximación que es súper buena, en el sentido que tienes muchas más herramientas que solo una de los dos. Creo que esa ventaja desde luego que te hace competitivo, tomar referentes y visiones de los modos de cómo se construye o cómo se prefabrica, se industrializa. Pero los planos los partimos dibujando siempre a mano, mientras hay otros que comienzan inmediatamente en modelo 3D. Los arquitectos nos hemos involucrado mucho más en esa área de toda la cadena de producción y en muchas áreas que antes no nos pertenecían. sgharquitectos.cl