*

Más Deco

“Los proyectos de las organizaciones hoy están siendo mucho más líquidos, están pidiendo cambios más frecuentemente que antes. En el mobiliario están entrando con más fuerza las tendencias. Las organizaciones están percibiendo que de alguna forma el cambio en el diseño los apoya en sus estrategias, en cómo logran más colaboración entre sus trabajadores y cómo trasmiten cierta imagen. Para una empresa que está cambiando muebles cada 6 o 7 años el poder reutilizar o tener muebles reacondicionados tiene un gran impacto en sus costos”, dice Bárbara Mayer.

Doble impacto

Mueble refacturado. Gana esa empresa que no sabía qué hacer con el mobiliario antiguo tras una remodelación de sus oficinas. Gana esa empresa que busca conseguir la certificación LEED o al menos mostrar conciencia en sus reportes de sustentabilidad. Pero, finalmente, la unión de Remuebla y Fernando Mayer va a contribuir a disminuir residuos en vertederos legales e ilegales, va a ahorrar materias primas, energía y CO₂. Con eso, de alguna manera, ganamos todos.


Dos empresas ligadas al diseño y arquitectura interior se unieron tras detectar una necesidad: cuando grandes empresas como bancos o compañías aseguradoras cambian su diseño, los arquitectos o diseñadores a cargo de esa remodelaciones no saben qué hacer con los muebles antiguos y finalmente son catalogados como residuo y terminan en la basura.

“En el futuro la ley REP obligará a las empresas a hacerse cargo de su mobiliario obsoleto. Remuebla nace bajo esa hipótesis. Rescatamos, refaccionamos si es posible, los vendemos  a un precio competitivamente atractivo y entregamos una validación de sustentabilidad. Esto sirve a las empresas de dos maneras, en primer lugar están haciéndose cargo de sus residuos, pero además cuando nos compran muebles reutilizados o remanufacturados ellos pueden indicar en sus informes de sustentabilidad que contribuyeron al medioambiente y pueden entregar esa información a Chile Building Council, la entidad que ingresa los puntajes para certificación LEED”, explica Maximiliano Osorio, gerente general de Remuebla.

Esta experiencia novedosa de Remuebla en la economía circular atrajo a Fernando Mayer y el prestigio que ha ganado en sus 80 años dentro del mercado del mobiliario de oficina. La alianza entre ambos comenzó en febrero y está a punto de mostrar sus primeros resultados: muebles refaccionados que, como explica Maximiliano, serán prácticamente como nuevos, pero contarán con los argumentos de la reutilización, el ahorro energético, de materia prima, de CO₂ y no contribuirán al colapso de los vertederos.

“Nosotros como Fernando Mayer buscábamos hacía tiempo nuevas propuestas de valor para nuestros muebles. Somos tradicionalmente bien conocidos por nuestra calidad y servicio, por ser los más antiguos en el mercado, pero sentíamos que si bien todo eso era parte de nuestro sello, debíamos tomar acciones frente a lo que está pasando en el mundo, teníamos que entrar en la corriente de la sustentabilidad. Ya abordábamos la responsabilidad social desde puntos quizá más tangenciales y debíamos incorporarla más a la estrategia de la empresa”, explica Bárbara Mayer, directora ejecutiva de Fernando Mayer.

Mientras a Remuebla le faltaba la experticia de los grandes proyectos de mobiliario –bajo requerimientos específicos de una organización y dentro de un plano– y la buscaban, Fernando Mayer la tenía de sobra, pero no tenía conocimiento ni experiencia en sustentabilidad o certificaciones relacionadas; tampoco habían visitado otras empresas en el extranjero que ya hacían esto.
En esta operación se dan varios procesos. El más relevante es remanufacturar el producto, separar las piezas y volver a usarlas en un mueble más alineado con lo que se necesita en la oficina de hoy. Eso permite además jugar con distintas líneas que no son necesariamente iguales pero que convergen entre ellas.

“Nosotros hacemos una evaluación para el cliente. Definimos qué muebles definitivamente no son recuperables y buscamos el mejor lugar para ellos, para que no terminen en un vertedero ilegal. Después se ve cuáles muebles se pueden desarmar y sus materias primas pueden ser integradas a algún proceso de manufactura que no necesariamente es nuestro. Podemos quedarnos con las cubiertas, tratarlas y reutilizarlas con otras bases, por ejemplo”, explica Rodrigo Chacón, gerente comercial de Fernando Mayer. fernandomayer.cl / remuebla.cl

Desde abril de 2017 a la fecha Remuebla ha rescatado más de 40 toneladas de muebles y refaccionado más de 500.