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Autogestión al plato

Bajo el nombre Cabro Cocina, Felipe Tamayo ha armado su sello con una comunidad donde tiene cerca de 45 mil seguidores y ya cuenta con su primer libro publicado. La clave del éxito ha estado en acercar a las personas a una cocina rica, simple y bonita.


Salido del colegio, los primeros estudios que siguió Felipe respondieron a un tema de herencia familiar que siempre había estado en el área de la salud, por eso decidió estudiar odontología. “Me gustaba comer bien y de a poco le empecé a agarrar más y más el gusto. Cuando la odontología me empezó a hacer ruido opté por estudiar en el Culinary”, cuenta Felipe.

El proceso fue especial, ya que tenía la idea clara: le gusta ser independiente y le gusta mucho lo dulce, enfrentó así los estudios, orientó sus prácticas y decidió tener una pastelería online llamada Cabro Cocina. Esto comenzó entre 2015 y 2016, pleno apogeo de los cupcakes. “De ahí salió la idea de hacer un híbrido entre blog y pastelería donde yo compartía recetas, y en eso empezó a llegar gente a la que yo le ofrecía brownies y muffins, entre otras cosas. Así armé una comunidad con algo más entretenido que solo ‘cómprame’”, cuenta Felipe.

Estuvo mucho tiempo manteniendo ambas cosas en paralelo, pero a medida que crecía la audiencia la parte blog comenzó a crecer mucho más que la cocina a pedido. Lo empezaron a llamar marcas para generar contenido y luego vino el libro que salió en octubre del año pasado. “Fue algo que nació de mí, tengo muchos amigos que han hecho libros de manera independiente y se me pegó el gustito”, suma Cabro Cocina. Justo había terminado su taller, que lo construyó en la pieza de servicio de la casa de sus papás. Con el espacio listo comenzó a cocinar y a fotografiar él mismo sus productos.

La identidad de su cocina se basa en que sea rica, simple y bonita, aunque sus inicios tendían más a la cocina vanguardista y la pastelería moderna. “La pastelería es muy técnica, pero me gusta trabajar con la cancha bien rayada para saber lo que tienes que hacer y lo que no, para que las cosas resulten bien. En eso la cocina salada tiene mucho más espacio para la libertad, pero por lo mismo da mucho espacio para el error. Con la pastelería tú sigues la receta y el resultado va a ser siempre el mismo”, cuenta Felipe.

Lo que sube a su blog es dulce y salado, se trata básicamente de lo que él come, lo que le gusta. Hoy, con 29 años, ha armado una comunidad aficionada a la buena mesa y es él quien está detrás de todo. Para llegar a donde está hoy hizo cursos de fotografía, de edición, de composición, de manejo de WordPress. “Mi máxima siempre será que sea rico, porque si no para qué. Que sea fácil, porque mi gente no tiene todo el tiempo del mundo para ir siguiendo pasos y temperaturas. Y que sea bonito, porque es un valor agregado cuando uno le está cocinando a alguien”, termina. tienda.cabrococina.cl / @cabrococina

Muffins de chocolate blanco con granola y miel (12 porciones)

Ingredientes:
2 tazas de harina sin polvos de hornear
3 cucharaditas de polvos de hornear
1/2 cucharadita de sal
1 taza de chips de chocolate blanco
3/4 taza de azúcar
1 taza de leche entera
1 huevo
1/4 taza de aceite vegetal
1 cucharadita de extracto de vainilla
1 1/2 tazas de granola (casera o comprada)
Azúcar rubia en cantidad necesaria para espolvorear por encima

Paso a paso:
Precalentar el horno a 190 ºC.
En un bol grande mezclar la harina, polvos de hornear, sal y azúcar hasta incorporar.
En un bol mediano, o jarro, mezclar la leche, huevo, aceite y vainilla, revolver hasta incorporar todo.
Volcar la mezcla de leche sobre los ingredientes secos y batir hasta obtener una mezcla homogénea.
Agregar los chips de chocolate blanco con movimientos envolventes.
Porcionar la mezcla equitativamente en un molde para muffins preparado con cápsulas de papel, espolvorear la granola encima de cada muffin y hornear por 30 minutos o hasta que un palillo inserto al centro salga limpio.
Servir con un poco de miel por encima.