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Arquitectura, Loft, Luis Alonso

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El rescate de lo antiguo y noble con toques modernos e ingeniosos es algo que al arquitecto español Luis Alonso le resulta bien. Lo demuestra nuevamente en este loft en Barcelona. Toda la amplitud de un departamento de los años 60 amplificada por un conjunto de ‘islas’ que nos hacen querer ver lo que hay dentro y detrás.


Del sector en que se encuentra este loft, el arquitecto Luis Alonso diría que es uno de los más consolidados, con mayor calidad arquitectónica y con más sabor en Barcelona.
Del propietario del loft destacaría su sensibilidad (sospecha que en alguna medida viene de su ocupación, cirujano), la claridad de sus objetivos cuando se acerca al arquitecto para hacerle un encargo, el apoyo y los aportes que entrega a la oficina, que permiten potenciar las ideas, alcanzar ese efecto de expresividad visual y esa calidad que no sacrifica calidez.
Del estado inicial de este departamento de los años 60, Luis Alonso diría que era una vivienda triturada, con muchas estancias pequeñas y de poca calidad espacial. “Nos enfocamos en liberarla al máximo. Lo que planteamos es aquello que todos, a cualquier edad, esperamos de un loft. Es decir espacios muy amplios, con muchas visuales que crean la impresión de que el departamento es mucho más grande de lo que en realidad es. Por ello generamos una especie de islas de líneas curvas en el centro del departamento. Aparecen ahí los baños y todos los servicios que precisaba la vivienda. El resto del espacio fluye en torno a estas islas de manera que siempre tiene visiones entrecruzadas que te provocan moverte para ver cómo es el espacio por detrás”, explica Alonso. Las islas se trabajaron en láminas de madera verticales bajo la idea predominante en este proyecto: calidad y calidez, y son obra del departamento de diseño de interior de la oficina de arquitectura de Alonso y Balaguer.


Las islas también contienen la iluminación. “Estas luces indirectas que aparecen constantemente resaltan la idea de flotabilidad. Bajar las alturas del cielo en algunos puntos a través de cornisas de yeso moldeadas, que también albergan iluminación indirecta, marca positivamente las áreas más altas y crea la sensación de mayor altura. Parte de estas cornisas son originales y un artesano reprodujo el resto para tener más metros lineales”.
Otra de las características importantes de este loft es su cocina, tratada con un mueble totalmente blanco sin tiradores ni obstáculos visuales, que se integra hasta formar un todo con la terraza. Todo el piso es de madera de roble.
Muchos muebles fueron diseñados por la oficina de Alonso y Balaguer. “En todos los países en que trabajamos intentamos que siempre la arquitectura vaya fuertemente ligada al diseño de interiores y a las gráficas. De ahí que tengamos departamentos específicos dentro de la oficina. Eso nos permite entregar un trabajo que es un todo, donde es difícil distinguir o separar”, concluye Alonso.

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