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Líderes, promesas, arte, diseño, ilustración

30 líderes que darán que hablar I

Cada uno de estos profesionales se destaca y de alguna manera está haciendo un aporte desde su campo. Para esta edición, buscamos nombres nuevos y comprobamos que hay mucho talento en Chile y que en la mayoría de los casos las promesas se cumplen.


DISEÑO

Colomba Cruz. La figura de Colomba Cruz Elton irrumpe en el diseño editorial gracias a su talento plasmado en el mundo editorial. Su último trabajo, a punto de salir a la luz, es un libro que reúne en 400 páginas una selección de las obras más emblemáticas del paisajista Juan Grimm.
Colomba cuenta que creció entre artistas y arquitectos, y que su padre, el arquitecto Carlos Alberto Cruz, “estaba siempre en su biblioteca con olor a polvo y naftalina con un libro pegado a la cara”. Pero fue estudiando diseño gráfico en la UFT, donde actualmente ejerce como profesora, tras un encargo editorial, que se obsesionó con los libros. “Para mí es la mezcla perfecta entre los múltiples materiales, contenidos, la investigación, lo digital y el oficio”.
Una escuela fundamental fue su paso por la editorial y galería de arte Ivorypress, en Madrid. Ahí tuvo la oportunidad de diseñar catálogos y libros de artistas y arquitectos de renombre como Norman Foster, Thomas Demand, Los Carpinteros, o trabajar con editores como Tobia Bezzola o Martin Parr para la revista bianual de fotografía C Photo. Por la editorial y galería de arte pasaron desde Claes Oldenburg, Anselm Kiefer, Richard Long, Gilbert & George, Michal Rovner, hasta artistas menos conocidos como John Gerrard, Zoe Strauss y Luisa Lambri, entre muchos otros. Fue una oportunidad gigante el poder instruirme junto a ellos.
“Aprendí el oficio del diseño, de imprenta, de edición, de materiales, todo a nivel mundial”.
Sobre su proceso creativo, señala que actualmente existen muchas facilidades para generar proyectos con exploraciones artísticas.

Con la era digital, ¿crees que el diseño editorial ha perdido fuerza? El tiempo ha demostrado que no. Las nuevas tecnologías han hecho que el mundo editorial sea más asequible desde sus distintos aspectos de creación, producción y distribución. En cuanto a los libros digitales, es difícil que reemplacen al libro impreso porque cumplen distintas funciones. Por ejemplo, el libro de lectura a veces convive mejor en un soporte digital, a diferencia del libro de fotografía, arte y diseño, que funciona mejor impreso. El artista puede tener mayor control sobre los colores en que se ve su obra y el tamaño en que se presenta. Y, a opinión personal, no hay nada más rico que tener un libro entre las manos, oler la tinta y pasar las páginas.

¿Editoriales preferidas? Mack Books, que con lo mínimo y buenos materiales e impresión hacen proyectos alucinantes. O editoriales independientes como Pau Wau Publications, que llegan a resultados creativos con presupuestos muy bajos y materiales cotidianos, o Irma Boom, diseñadora independiente, que explora las formas del libro. Creo que Printed Matter ha hecho un trabajo increíble al reunir al mundo editorial en las ferias anuales que hace en Nueva York y Los Ángeles. colombacruz.com

María Angélica Ortúzar. Rescatar nuestra fauna es la idea principal detrás de los juguetes “Salvaje”, animales articulados de madera hechos a mano por la diseñadora industrial de la Universidad Diego Portales Angélica Ortúzar, con los cuales participó en la sexta versión de la Bienal de Diseño en la Estación Mapocho.
El proyecto nació en la universidad, en el curso final de estudios Taller Feliz, donde cada alumno trabaja según sus intereses y motivaciones durante todo un año, lo que dio como resultado estos sets de animales que motivan a aprender sobre nuestro país. “Siempre me ha gustado la madera como material para trabajar y por otro lado la fauna, entonces para poder enseñar o educar pensé en juguetes, ya que es una manera sencilla y no forzada de aprender”, cuenta Angélica. De esta manera la diseñadora quiere generar pequeños cambios en los niños, y por medio de sus animales articulados incorporar en sus rutinas la fauna nacional y lograr que ellos sueñen con las especies del Altiplano o del Pacífico chileno. “La idea es lograr ver y escuchar a niños jugando y hablando sobre la fauna de nuestro país, y no solamente sobre los de la jungla o sabana africana”, cuenta la diseñadora.
El primer set presentado se llama “Altiplano Salvaje”, nombre que dio origen a la marca, y a partir de ahí realizó una segunda colección centrada en el mar, “Pacífico Salvaje”. Actualmente solo se venden a través de la página salvaje.cl y en el futuro la idea es llegar a otros mercados por distintas vías. @salvaje_cl / @salvajediseño

Camila Ortega, ilustradora. Tiene 22 años y cursa tercer año de Diseño Integral en la UC. Ha incursionado en diseño textil y en programación, pero más que todo es ilustradora. Ha tenido la oportunidad de asistir a distintas ferias y trabajar en proyectos a nivel nacional e internacional. Ha creado ilustraciones para la joyería
Aristocrazy, un calendario para revista Frankie, y papelería y línea de ropa para guaguas junto a Decatálogo. “Para Aristocrazy el trabajo fue un desafío. Era mi primera pega internacional y me gustó mucho, ya que era una línea de mujeres, animales y plantas que en conjunto comunicaban una identidad, la cual puede ser construida a partir de los accesorios que presentaba la marca”, señala.
Su arte se basa en la mujer y en todos sus aspectos cotidianos, pero extrapolados a un universo imaginativo. “Creo que todas somos lindas tal cual, no importa nada más que amarte a ti misma. Y es un eslogan que trato de transmitir en todas mis ilustraciones, contar una historia que cualquiera pueda interpretar de la manera que quiera. Hoy en día hay un tema muy potente con el feminismo, con nuestros derechos y el respeto a la igualdad de estos, y mi manera de llegar a los demás y de expresar lo que pienso/siento es a través de mi arte. Trabajo básicamente de manera análoga para bocetos, y digital para completarlo. Siento que tengo mayor control de la situación de manera digital y puedo probar y cambiar cosas de manera instantánea”.
Ella ama el color rosado, pues dice que la representa como persona. “Para mí ese color no tiene nada que ver con el género de una persona, creo que los colores representan cualidades, y nuestra sociedad cae en el error de clasificarlos a un estereotipo. El rosado para mí es cariño, felicidad, dulzura y delicadeza. Por eso creo que me identifica”. @cremacatalana / holacamiortega.tumblr.com

Natichuleta, ilustradora y autora. Natalia Silva (24), mejor conocida como Natichuleta, está justo egresando de la carrera de Diseño Gráfico en la UDP, y a su corta edad ya es ilustradora y autora del libro gráfico “No abuses de este libro”, que narra la historia de Tina, una niña que es abusada sexualmente por su padrastro. El argumento de la obra está basado, aunque de un modo no literal, en la experiencia que Natalia tuvo cuando chica. A ella le ocurrió lo mismo que a Tina. “Creo que el hecho del abuso se transformó en creatividad solo en el primer libro, el segundo ya solo es porque siempre me gustó contar historias y dibujar, no lo asocio a lo que me pasó cuando chica, porque no quiero ser la ilustradora que se mueve solo con el abuso, eso no significa que algún día escriba otro libro del tema, pero por el momento los siguientes libros tocan otros temas. En el caso del “No abuses de este libro”, fue mi manera de sacar la rabia con la herramienta que más tenía a la mano. Desde chica que dibujo y leo de todo, y eso me motivó a empezar mi propia novela gráfica hablando sobre lo que me había pasado y tratando de educar a la gente que minimiza el asunto. El dibujo muchas veces cuando chica fue mi escape de las cosas malas que me pasaban”, explica.

¿Cómo definirías tu estilo de ilustración? ¡Qué difícil, ja ja ja! Creo que no podría definir exactamente mi estilo porque siento que está aún evolucionando día a día, pero sí hay cierta línea media Disney, media niña que creció viendo Nickelodeon en los noventa y quizás un toque de Burton. Uso tinta y grafito generalmente, pero ahora estoy experimentando en lo digital con una nueva tableta (y me encanta). A nivel de colores soy muy sobria, me gusta usar pocos. holanatichuleta@gmail.com / @natichuleta

ARTE

Santiago Cancino, artista, grabador. Este será el año que Santiago va a recordar por el salto que dio desde la gráfica al volumen y por la recompensa que eso le trajo: ganar el primer lugar en el concurso de arte joven de la galería Artespacio y el banco BBVA. “Fui estudiante de la U. de Chile y la especialidad que escogí fue grabado. En eso me desarrollé muchos años, y fui ayudante de litografía en la universidad. Mi estudio sobre los materiales empezó a derivar en el trabajo en objetos. Siempre estuve muy vinculado a los objetos que se producen en grabado, como una plancha o una matriz de cobre o de bronce. También con generar libros de artistas; me gustaban muchos los tratamientos al papel y de las tintas. Mi proceso fue decantando hacia el volumen”, explica Santiago.
Durante muchos años se dedicó a la impresión de ediciones colaborativas. Así conoció a muchos artistas y los asesoró para que hicieran sus obras en grabado con diferentes técnicas. “Seguía trabajando con mis amigos de Sagrada Mercancía en un espacio que tenemos en Sazié. A raíz de eso continué en contacto con el arte y desarrollando mi trabajo”. Su primera noción sobre la perspectiva llega con el estudio de dibujos y grabados referentes a la Edad Media, la observación de cómo ciertas ilustraciones modificaban la arquitectura: “Empezó a rondar en mi cabeza poder dibujar como se hacía antiguamente, con perspectivas distorsionadas. Al realizarlos, no quería trasladar estos dibujos al volumen de una forma literal, mi afición fue investigar materiales en la actualidad, para ser ocupados en generar un sistema de armado de estructuras que se relacionan a los utizados industrialmente”.
Por lo que escuchó, el jurado del concurso estaba bastante dividido. Le dijeron que se inclinó por su obra al ver que combinaba simpleza y una relación profunda con los materiales. @demon_society  

Carolina Muñoz artista, pintora. Después de un bachillerato en Arte en la UAB, Carolina se cambió a Arte en la UC por admisión especial en 2008. Pudo salir recién en 2013, obligada a congelar algunos años y a trabajar para poder pagar la universidad. Actualmente trabaja dos días a la semana en otra cosa para poder dedicar el resto a pintar. Así es como hasta ahora compra materiales y paga sus cuentas. “Por eso el premio me viene tan bien. Pude comprarme una buena cámara para registrar mi obra y encargué materiales a Londres, donde son más baratos que acá”, dice Carolina sobre el segundo lugar que obtuvo en el concurso de la galería Artespacio y el banco BBVA.
Carolina cuenta que pinta porque lo necesita, porque es lo que le nace hacer. Pero en el último tiempo lo ha hecho con frecuencia para concursos. Ha participado varias veces en el del MAVI, quedó seleccionada en el de la U. de Valparaíso y ahora que terminó la exposición de los ganadores en la galería Artespacio le pidieron que dejara su obra y que se prepare para una colectiva en enero.
“Siempre he trabajado un tema superautobiográfico, que son los sueños y pesadillas. Me llama mucho la atención ese mundo interno y es muy potente en mi situación. También estoy en búsqueda de temáticas nuevas, pero que tengan algo en común. Por ejemplo, estuve con los sueños y las pesadillas y luego con la idea de las fugas. Tuve varias, de agua y de gas, en mi propia casa, y salieron muchos cuadros. Expuse ese material en el Centro Cultural de Las Condes”, dice Carolina. Además de los concursos participa en ferias como FAXXI, estuvo incluida en el libro “Sub 30”, de Vitoco González, y estuvo el año pasado en Taller Block. @carolinamunoz7 / belencarola.tumblr.com

Jessica Briceño, artista visual. Chilena, profesora de la carrera de Artes Visuales de la UDP, acaba de ganar el premio Ca.Sa en Chaco 2017 con su escultura “Piscina 1”. El 2016 recibió la primera beca de la Fundación Tajamar, la que financió su exposición en la galería del mismo nombre, con una escultura del proyecto habitacional de las Torres de Tajamar.
Su trabajo observa e investiga proyectos arquitectónicos modernistas de ciudades latinoamericanas, generando una estrecha relación entre el procedimiento escultórico y la arquitectura urbana de esos años.

¿De dónde nace esa fuente de inspiración? Los edificios de arquitectura moderna representan, para mí, una condensación de la historia en un momento importante para nuestra región latinoamericana. Muchas veces pienso mis obras como homenajes u odas a lo moderno, un momento de alta reflexión sobre lo propio, que irónicamente se exacerbó con la llegada de un movimiento ‘universal’ como el modernismo cultural y que aquí en Latinoamérica, en vez de homogeneizar la ciudad, se instaló exponiendo las condiciones técnicas, geográficas, materiales, políticas y culturales de cada lugar en la construcción de la ciudad moderna, pero sí manteniendo la noción monumental que implica el modernismo.

¿A qué se deben los materiales y formas geométricas en tus obras? La geometría es un rasgo difícil de negar en mi observación de la ciudad, y en la construcción de mis piezas surge la necesidad de armarlas reproduciendo métodos constructivos originales, y de ahí se desprende como requerimiento ocupar materiales arquitectónicos: madera, concreto, fierro, panelería, etc. No maquillar nada, en ese sentido la práctica es más moderna que posmoderna, porque los materiales quedan expuestos tal como son.

¿Cómo transmites a tus alumnos lograr identidad en sus obras? En conjunto con mi colega Rodrigo Vergara, incentivándoles a que prueben. El mundo del arte y de la academia local está lleno de mitos y restricciones, pero estas nuevas generaciones buscan hacer las cosas distintas y desarmar las nociones heredadas por los padres del arte. Me interesa que se relacionen y estudien los espacios y las características que tienen por sí mismos, además de relacionarse con los materiales para proponer su idea o configurar de mejor manera la materialización de su discurso o de la poética que trabajan.

Estoy (Rodrigo Estay), artista. Nació y creció en Cerro Navia, y la pintura siempre estuvo en su vida. Estudió diseño gráfico y se dedicó varios años a la publicidad; sin embargo, sus ganas por dedicarse al arte lo llevaron a probar suerte en la pintura callejera.
Su intención la fija en la cosmovisión de algunos pueblos originarios y en la sabiduría de sus abuelos bajo un trazo misterioso y abstracto. Con armoniosa sutileza su trabajo ha llegado a diferentes partes, como el nuevo hospital de Puente Alto y recientemente a la estación de metro Franklin. Aquí llegó luego de recibir la invitación por parte del espacio de arte urbano llamado Galería Lira junto con Metro de Santiago. “Felizmente mi propuesta fue la elegida para el metro Franklin, junto a la de ALME, que pintó un mural para estación Cerrillos”.
Para llegar a la obra que hoy disfrutan los usuarios del metro visitó varias veces el lugar. “Recordé cuando era niño y con mi padre recorríamos el Persa Biobío, investigué bastante sobre el matadero, conversé con varias personas, entre ellos familiares de matarifes, y sobre todo observé la simpleza y cotidianidad del lugar”, cuenta.
En una escena simple y cotidiana que guarda ciertos elementos y simbolismos, Estoy representa conceptos como el paso del tiempo y la melancolía de un pasado que ya es historia, el cambio generacional, la dignidad de la gente trabajadora, la simpleza de lo popular, la llegada de nuevos actores como los migrantes. “En este punto abarqué, a través de unos libros que pinté, ciertos temas sobre la discriminación racial y sobre la pérdida de identidad cultural de los lugares, además hice un pequeño homenaje al maestro Mono González, quien tiene su taller en el barrio, ocupando dos de sus grabados y los pinté como decoración de la escena”, explica. Aunque su desarrollo como artista ha estado en la calle, para Estoy es muy importante que la pintura callejera se gane un lugar, como el metro de Santiago. “Con esto derribamos prejuicios y demostramos que con una buena producción y oportunidades podemos hacer cosas importantes a pesar de pintar en las calles. Por otro lado, como pintores callejeros estamos acostumbrados a que nuestros trabajos duren un tiempo determinado por el hecho de estar en la calle, en este caso es todo lo contrario, y pensar en ello hizo que cada pincelada fuera más exigente”, dice. rodrigoestoy.cl@rodrigoestoy /@rodrigoestoy.cl

Pedro Silva, diseñador e investigador. La escuela de diseño, artesanía y arte más importante del movimiento moderno sigue viva. Cada año la fundación Bauhaus Dessau abre una convocatoria internacional y selecciona siete personas ligadas al diseño, la arquitectura y el arte para que realicen una residencia que tiene tres ejes principales: investigación e historia del diseño, curatoría y procesamiento de la información y, finalmente, una exposición que se monta en el histórico edificio de la Bauhaus en Dessau.
El diseñador chileno Pedro Silva fue uno de esos siete seleccionados este año. “La posibilidad de estar en la Bauhaus será un punto clave en mi carrera. Es una experiencia que hace confluir ideas de diseño desde un ámbito teórico, conceptual y académico, pero muy vinculado a mi práctica proyectual material. Articula esos dos mundos. Si uno mira la historia del diseño, no hay un diseñador realmente importante que no tenga un equilibrio entre la producción de contenidos teórica y la material”, opina Pedro.
Con el apoyo del Goethe-Institue Chile llegó a ese lugar que para él influencia de manera casi inconsciente a todos los diseñadores, donde se generó un legado clave en el movimiento moderno y en la pedagogía del diseño: “Enfrentarse a eso in situ genera un despertar de conciencia profesional. Por el otro lado está el rol contemporáneo de la Bauhaus, que tiene la capacidad de congregar a investigadores y exponentes de la mejor categoría mundial. Estar en contacto con ellos sin duda es una experiencia enriquecedora. Poder conversar y discutir con ellos, revisar los archivos de la Bauhaus con ojos contemporáneos, tener la oportunidad de viajar a la escuela de Ulm, de ir a India a entender las relaciones internacionales del diseño… la capacidad de integrar todas estas cosas es bastante única”.
Pedro Silva trabaja en proyectos generalmente ligados al diseño de interiores, pero desde antes de partir a Alemania se ha inclinado hacia el diseño de exposiciones: “El diseño muchas veces se entiende como una herramienta de manipulación al servicio de los requerimientos del mercado. ¿Cómo hacemos que las cosas sean más o menos bonitas para que la gente las consuma? Creo que hay un rol asociado a la producción cultural que tenemos como diseñadores, y una forma viable de exportarlo es el diseño de exposiciones. No solo se trata de presentar y poner en valor ciertas cosas, también la posibilidad de investigar, crear contenido y mostrarlo a audiencias más amplias desde el diseño”.
Rodrigo Tisi lo convocó en el equipo que creó la exposición itinerante Rostros del Norte, que pasó por Antofagasta, San Pedro de Atacama y concluyó en el Museo de Arte Precolombino. “Ahora estuve en la bienal con una colaboración que hice con CQ Estudio. Con ellos también he trabajado harto. También estoy bien entusiasmado con un proyecto que tiene que ver con diseño de productos. Me invitaron a diseñar unos productos con plataformas comerciales ya establecidas; es primera vez que lo hago. En continuidad con la Bauhaus estamos comenzando a trabajar con Hernán Garfias en la celebración de los 100 años de la escuela. Es un proyecto de largo plazo, que mostrará resultados en 2019”, dice Pedro sobre el presente y los planes futuros. pedrosilva.cl

Valentina Pizarro #Soy Migrante, diseñadora.“Soy migrante” es una campaña pro migraciones que Valentina Pizarro creó como proyecto de título en la UDP y que busca visibilizar los valores identitarios e idiosincrasia de los migrantes colombianos y haitianos residentes en Santiago. “Soy migrante” rescata por medio de estudios etnográficos y entrevistas las percepciones que los migrantes tienen de sí mismos, poniendo en valor sus características y dejando en evidencia su aporte significativo al país.
La campaña se inicia con intervenciones que visualizan palabras como ‘honesto’, ‘agradecido’ y ‘trabajador’, ubicadas en puntos estratégicos de la comuna de Santiago Centro. Estos valores son acompañados del hashtag #soymigrante para masificar parte de la información en medios digitales. A través de las redes sociales se difunde información utilizando el formato gif con testimonios, videos informativos y datos duros que refutan la información con respecto al tema de la migración en Chile. “Quería terminar con estas mentiras y mitos sin fundamento, como que los colombianos son todos narcos. Mi forma de expresión era la intervención en el espacio público, que es donde ocurre todo. También buscaba generar información, datos duros e irrefutables entrevistando a colombianos y haitianos en videos cortos. Con la difusión de ese material se busca generar alguna especie de cambio”, explica Valentina.
“Soy migrante” se expuso en la Bienal Iberoamericana de Diseño en Madrid el pasado 23 de octubre y fue premiado con una mención en el área de gráfica y comunicación audiovisual. @soymigrante

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30 Líderes parte II

30 Líderes parte III

30 líderes parte IV